
Por Carlos E. Rodríguez Pardo
No, no crean que he perdido la cordura al describir a mi Ciudad de Carolina, he tenido que buscar una licencia literaria que se adaptara a lo que ocurre en la Ciudad de Gigantes porque la otra opción que tenía a la mano era El Macondo del Norte y el nombre de Macondo creado por García Marques en sus Cien Años de Soledad me pareció una trillada sutileza.
La ciudad de Carolina se ha desarrollado de pueblo a ciudad en un relativo corto plazo en el que la visión de un hombre tuvo mucho que ver, Don Jose Aponte de la Torre q.e.p.d., fue este el hombre que dirigió los destinos de Carolina sin intermediarios, con asesoria si, pero con sus ideas las cuales logró enmarcar en sus ideales políticos para cumplir a cabalidad con los postulados de su vocación de maestro, educar, guiar y compartir, porque el sabia perfectamente que el maestro que no escucha deja a su vez de aprender y el político que no se toma el tiempo de poner oído en tierra es aplastado por la estampida.
Honorable José Carlos Aponte Dalmau con todos los respetos que me merece porque lo considero una persona hasta ahora impoluta, no permita que sus ayudantes y facilitadores lo mantengan viviendo en una burbuja de la cual lo sacan a conveniencia de ellos para aprovecharse de su afable semblante, el parecido físico con su progenitor y su inexperiencia politica pensando tal vez en convertirlo en una poderosa locomotora que ellos alimenten a su discreción para que arrastre sus carros cargados de incompetencia y mediocridad y de batatas políticas que constituyen la retranca al desarrollo económico de Municipio de Carolina, donde cada escritorio se ha convertido en un islote aparte ocupado por un funcionario y su ineptitud; se han creado posiciones para que las personas privilegiadas por los sargentos políticos las ocupen, nunca se han buscado las personas idóneas para ocupar las posiciones requeridas para un sano desarrollo municipal. Estoy seguro que algunos le dirán: “señor Alcalde no hagas caso a lo que dicen, mira donde hemos llegado”, en cambio la pregunta que debe hacerse es ¿y donde estaríamos si hubiésemos actuado de la forma correcta?
El gobernante que se divorcia de su pueblo se divorcia de su futuro, hasta que llega el momento de que ni una cosa ni la otra le pertenecen. Pero en fin, vamos al meollo del asunto no quiero convertir este escrito en una diatriba.
La inmensa mayoría de los comerciantes en Carolina estan molestos, indignados seria la mejor forma describir su sentir, muchos fueron desplazados de los sitios que ocuparon por años porque no se permitia la actividad que ellos desarrollaban en los sitios que ocupaban, ya saben asuntos de la Oficina de Planificación Municipal, uno de los islotes en el archipiélago carolinense. Pero lo que es un verdadero reto a la cordura es sin duda tratar de conseguir o renovar un Permiso de Construcción o Uso con la Oficina Municipal de Permisos Urbanísticos (OMPU), esto se ha convertido en una aventura económica sin precedentes que drena mental y económicamente al ser humano promedio. Un amigo que adquirió un local en Isla Verde después de haberse retirado de su trabajo con el gobierno federal me contaba frustrado y sorprendido como un inspector de OMPU le habia dicho que para otorgarle un Permiso de Uso tenía que conseguir una veintena de estacionamientos para su establecimiento; todos los locales en esa área lo más que cuentan es con 3 o 4 espacios de estacionamiento por local, pero debido a que su negocio operaba de noche llegó a un acuerdo con los vecinos comerciantes que operaban de dia y estos le permitieron utilizar sus estacionamientos durante la noche. Mi amigo feliz por haber logrado este trato llamó al inspector de OMPU para decirle que habia cumplido con la condición de los estacionamientos, pero el oficial municipal le indicó que la dimensiones de los estacionamientos no eran las correctas por lo tanto no podía otorgarle el Permiso de Uso, es decir los estacionamientos estaban correctos por el día e incorrectos por la noche. Este es solo un ejemplo de muchos que me guardo para otra mejor ocasión, ejemplos que revelan como trabaja la Oficina Municipal de Permisos Urbanísticos de Carolina, otro islote en el archipiélago municipal.
Ahora hablemos de un caso que me toca a mi directamente, esta vez no son experiencias de terceros sino sufrimientos de este que suscribe que nunca se ha identificado con partido alguno porque soy de la opinión de que hay buenos y malos de todos los colores y todas las creencias, y desde que comprendí que Jesucristo era judío y fue muerto precisamente por culpa de los mismos judíos, no creo en grupos sino en individuos.
Desde hace más de 20 años, Celestium la empresa que dirijo se encuentra en el Parque Industrial Canovanillas frente a Los Colobos en Carolina en un área destinada a la industria liviana como lo dispone la ley. Esta zonificacion se hace para aislar empresas que generen contaminacion atmosferica o ruido excesivo o que representen un riesgo a la salud humana; de no existir esta restrictiva zonificacion mañana podían poner al lado de tú casa una destilería, una fábrica de cemento o una concretera. El Municipio Autónomo de Carolina dispone en su Plan de Ordenamiento Territorial (creo que así se llama el documento) que concreteras y asfalteras no pueden ser establecidas en este municipio a no ser en circunstancias y zonificaciones muy especiales, todo esto basado en las desastrosas experiencias con este tipo de industrias dondequiera que se han establecido, estas restricciones sumadas a las protestas ciudadanas causaron que la concretera cercana al Centro Judicial de Carolina fuera trasladada a un sitio alejado del desarrollo urbano y lo mismo ocurrió con la antigua Concretera Mayaguezana en Jardines de Carolina que con posterioridad fue adquirida por Cemex (Cementos Mexicanos) y consolidó sus instalaciones para operar desde un sitio más apropiado. Toda persona sabe que las concreteras y asfalteras constituyen un foco de contaminacion constante que ocasiona daños permanentes a vida y propiedades.
El Municipio de Carolina se opuso en unas Vistas Publicas amañadas al establecimiento de la concretera Pro-Mix en Los Colobos y me refiero a estas Vistas como unas amañadas porque este tipo de convocatoria pública se hace para discutir los pros y los contras de un proyecto a la luz de los documentos legales y ambientales presentados por el proponente. En el caso de la concretera no hubo tal cosa simplemente porque el documento ambiental no estuvo disponible para su discusión y análisis, una vaga Evaluación Ambiental se presentó al otro dia de la Vista en la Oficina de la Junta de Calidad Ambiental de Humacao sin jurisdicción alguna en es este asunto, el oficial de la Junta de Planificación que presidio este circo extrañamente no suspendió la Vista y a pesar de la oposición del Municipio de Carolina y otros, se aprobó la ubicación de la concretera ya que la Junta de Planificación permitió que una planta de cemento que por ley debía estar localizada en un área industrial pesada, se estableciera en un área industrial liviana con todas las consecuencias ambientales que tamaño disparate conlleva. Acudimos con varios recursos al tribunal pero los tecnicismos legales que hacen de la mentira verdad hicieron fracasar nuestros intentos por lograr justicia. El colmo del desparpajo insensible estuvo a cargo de un joven abogado de nombre Jorge Martínez Laureano representante legal del Municipio de Carolina que argumentó a viva voz en pleno tribunal: “¿donde están los daños que reclama Celestium, donde estan? Si los clientes de Celestium no pueden quejarse porque ya estan muertos.” (Grabación obtenida del Tribunal). Reconozco que pense en ese momento saltar sobre del irrespetuoso leguleyo, pero espere para ver si la juez que presidía la sala la Hon. Lidya Couvertier le exigía al irreverente al menos un poco de respeto a los muertos, pero ella se limitó a esbozar una leve sonrisa y el irrespetuoso abogado concluyó su intervención satisfecho y feliz; en ese momento vino a mi mente una frase que habia escuchado hacía algún tiempo: ¡maldita sea la justicia! Se me aguaron los ojos de rabia e impotencia, yo tenia un hijo abogado y si hubiese cometido tamaña falta de respeto hacia los que ya no se pueden defender, yo mismo lo hubiese abofeteado, pero allí estaba yo luchando con mis impulsos para no buscarme un desacato.
Paso el tiempo y decidí que tenia que alejarme de la concretera Pro-Mix que envenenaba el aire, el agua, los alcantarillados, el río cercano, nuestros automóviles, nuestros pulmones, en fin todo lo que estaba a su alrededor, solicité entonces Permisos de Construcción en OMPU para remodelar un edificio existente y extenderlo para acomodar un salón adicional y fue así que descubrí otro de los islotes, la Oficina de Asuntos Ambientales y Planificación de Carolina cuyos técnicos trabajan con tal inseguridad que solicitan más requisitos de los que se necesitan a mi parecer por desconocimiento, ya que líbreme Dios de decir que es por complicar las cosas y justificar su existencia. A nosotros nos solicitaron una carta del Departamento de Pesca y Vida Silvestre Federal (Fish and Wildlife) y de Cuerpo de Ingenieros del Ejercito de los Estados Unidos; reclamamos de que este era un trámite innecesario ya que esta área habia sido impactada con anterioridad por otros proyectos y por lo tanto estas agencias no tenían ingerencia en nuestra solicitud, pero nos obligaron de todos modos. Un tiempo después en efecto, el Cuerpo de Ingenieros se expresó como esperabamos es decir que no era necesario el trámite para nosotros, pero si para quien descargara aguas de proceso a los cuerpos de agua, o sea que la concretera que el municipio aprobó y endosó si requería un permiso y el Municipio no se lo solicitó nunca ¿discriminación, ignorancia, o corrupción? Júzguenlo ustedes.
Cuando vi. tanta burocracia me preocupé porque en momentos difíciles en los que todos debemos hacer el mejor esfuerzo por poner sobre ruedas el país, Carolina, mi Ciudad es asfixiada por la burocracia manejada por los que tomaron el mando cuando José E. Aponte enfermó y continuan manteniendo al nuevo alcalde apartado de la realidad, a este paso la oposición no necesita hacer mucho esfuerzo por ganar, ya que los supuestos asesores del nuevo alcalde Aponte Dalmau estan haciendo todo lo posible por perder.
En un arranque de fe excesiva me decidí a escribir al Señor Alcalde, pero nunca la carta llegó a él, la primera vez llegó según tengo entendido al Lcdo. Enrique Rodríguez y nada ocurrió, excepto porque descubrí otro islote del archipiélago, la Licenciada e Ingeniera Isami C. Ayala Collazo, Gerente de Infraestructura quien mediante carta certificada me hizo una invitación para discutir el estatus de mi caso y me sugirió que hiciera una cita para hablar con ella. Yo sinceramente ni siquiera contesté la carta porque me pareció una broma de mal gusto, ¿después de ella qué? ¿me pedirán que me reúna con el obispo o quizás con el Papa? Es absurdo ¿verdad?
Lo más reciente que se nos ha solicitado es una consulta con la Junta de Planificación es decir con el mismo organismo que aprobó arbitrariamente la concretera y que cuando una vez hace ya dos años el arquitecto a cargo de nuestro proyecto se comunicó con un funcionario de esta agencia este le dijo ¡ah pero ustedes se oponen a la concretera! ¿Que quiso decir el funcionario con esto? no lo sé a ciencia cierta, pero me imagino que quería establecer unas bases de negociación o sea, ustedes no se quejan más de la concretera y aquí hacemos que sus asuntos fluyan. Le comunicamos a la Ing. Carmen R. Quiñónez Directora de otro de los islotes, el Departamento de Planificación del Municipio Autónomo de Carolina que este trámite era también innecesario porque el área estaba fuera de los niveles de inundación y existían otros proyectos en el área, pero ella insistió porque Carolina a pesar de ser un Municipio Autónomo no tiene un hidrólogo que pase juicio sobre nuestro proyecto. Nosotros de inmediato nos comunicamos con el Ing. Morales el hidrólogo oficial de la Junta de Planificación quien nos comunicó que creía recordar que el área de nuestro proyecto ya habia sido impactada con otras construcciones y que habia sido rellenada hacia mucho tiempo, pero quedamos en someter al Municipio un Memorial Explicativo del proyecto para que ellos se lo enviaran, otra consulta que podía haberse evitado, burocracia, el mal de los paises que emplean a más del 30% de la fuerza trabajadora.
Actualmente aguardamos por el resultado de esta nueva consulta, mientras tanto con la dilación, el cemento ha subido de precio, el valor del acero ya está por la nubes y los costos de construcción mantienen estancada esta importante rama de la industria, la inflación es un hecho y en la Tierra de Gigantes, hasta los gigantes tropiezan con las piedras del Archipiélago de Carolina. .
CERP
Carolina, Puerto Rico
Junio 2008