¿DONDE EL PPD O LA PAVA PONE LOS HUEVOS?
Por: José Cheo Cruz
Esta es la voz con la que nuestro pueblo de Puerto Rico, haciendo uso de ese jibarito del campo que lleva en su inconsciente, declara orondo que las cosas no seguirán pasando como pasaban. Como muchas muestras del ingenio popular, el doble sentido en su interpretación, en vez de confundir enriquece, el Partido Popular tiene que moverse y correr de frente sin perseguir a nadie y ponerse claro con esto del estatus de Puerto Rico que viniendo de Luis Fortuño es una cortina de humo porque no es estadista nat”.
De esa forma, “la pava no pone donde ponía” antes eran los de los pobres hoy son de los ricos y se usa siempre para anunciar un cambio en dos direcciones. Uno que afecta al sujeto de la cuestión, y otro que enfoca las situaciones que se derivan de las consecuencias del cambio.
Afirmación. Aclaración. Advertencia airada. Consejo matrero. El dicho nos insinúa un cambio, la ruptura de un mal hábito, o de una forma de proceder. Una variación en alguna circunstancia que beneficiaba a alguien, o perjudicaba a muchos porque ya no actúan por bien común y tiene que definir su futuro y el del pueblo que van a impulsar claramente.
La “pava” se fue, dejó de poner donde antes lo hacía. “Desasitiada”, cambió de nido porque le “robaban los huevos” o “porque la espantaron”. Igual que decir que: el que mandaba antes y “hacia y desasía” dejó de hacerlo como Don Luis Muñoz Marin y Rafael Hernández Colon. La “vaina” cambió y no se sabe “dónde están los compadres del compadre aquel”. Se viró la tortilla. Cambio el “chucho”. Se volteó la moneda caramba Aníbal Acevedo Vilá lo destruyeron los Federico.
Porque todo es hasta un día. Porque nada es para siempre. Porque cuando una cosa se dice es porque quiere suceder o está sucediendo.
El secreto de sus acepciones está en las letras del merengue de Tatico Enrique, cuando el merenguero dice “porque ya la pava la desanidan”, o cuando recomienda a “Aníbal” “que cuide la pava”, como para que no le vaya a pasar lo mismo. El refrán también sugiere la justicia, que presupone el cambio, “porque ya la pava no pone a donde ponía” y lo que viene ahora será más conveniente.
Sin buscarle la “quinta pata al gato”, el aforismo es mudanza, variación, mutación, revolución, más allá del “quítate tú para ponerme yo”. Un cambio en el “status quo”, donde la alusión de la “postura de la pava” no es más que un pretexto para explicarlo de la forma más simple. Cambio de estado de cosas, en lo político, policial, empresarial o cualquier orden, cuyo remplazo crea nuevas expectativas, nuevas formas de hacer las cosas. Una nueva manera de comportarse, relacionarse o conducirse.
Pero también nuevas oportunidades para los otros. Más participación. Más derechos. Más justicia. Más seguridad. Menos prepotencia. Menos abusos. El dicho se vincula a la política, a la necesidad imperiosa que tenemos de que “la pava deje de poner donde hasta ahora ha puesto”, “para tener entonces una democracia más justa y que pueda pretender llegar al poder de nuevo, en Carolina le están robando los huevos a la pava donde lo ponía antes. Una nueva forma de hacer las cosas, relacionada con el ejercicio de una ciudadanía responsable comprometida con la nación y sus atributos. Con la honestidad, con la integridad y sobre todo, con la verdad y la solidaridad esto ultimo no lo pueden dejar caer y perder para siempre porque sino pa’ ningún lado van.
Construir una nueva voluntad política normada y orientada por los “intereses de la isla del encanto ”. Una cosa nueva, no por lo de nueva, sino por lo de seria, solidaria, patriótica, democrática y veras.
“De que se puede se puede”. Tienen que “dejar de amarrar los perros con longaniza”, para que en el 2012 puedan gritar, vociferar de voz en cuello que, realmente, “ya la pava no pone a donde ponía” y tienen nido nuevo y nueva definición del estatus que quieren para Puerto Rico.