UN DEFECTO EN LAS MUJERES

Cuando Dios hizo a la mujer, ya estaba en su sexto día de trabajo de horas extras.  Un ángel apareció y le preguntó: ¿Por qué dedicas tanto tiempo a ésta?

¿Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?, dijo el Señor.  Debe ser lavable, pero no de plástico; tener más de 200 piezas movibles, todas cambiables, y tener un regazo que pueda acomodar 4 niños al mismo tiempo.  Asimismo, curar con un beso desde una rodilla raspada hasta un corazón roto.  ¡Y todo lo hará con tan sólo dos manos!

¿Solamente dos manos? ¡Imposible!  ¿Y éste es el modelo estándar?  Es demasiado trabajo para un día.  Espera hasta mañana para terminarla, dijo el ángel.

No lo haré, protestó el Señor.  Estoy tan cerca de terminar esta creación, que es favorita de mi propio corazón.  Ella se cura sola cuando está enferma.   Puede trabajar 18 horas diarias.

El ángel la tocó.  ¡Pero la has hecho tan suave!  Es suave, dijo Dios, pero la he hecho también fuerte.   No tienes idea de lo que aguanta. Entonces el ángel notó algo.  Tocó la mejilla de la mujer.  Señor, me parece que este modelo tiene una fuga.

Eso no es ninguna fuga; es una lágrima, lo corrigió el Señor.  Con las lágrimas ella expresa sus alegrías, sus penas, sus desengaños, su amor, su soledad, su orgullo  La mujer tiene fuerzas que maravillan a los hombres.  Aguanta dificultades, lleva grandes cargas  Sonríe cuando quiere gritar.  Canta cuando quiere llorar.  Llora cuando está feliz, cuando sus hijos triunfan  Lucha por lo que cree.  No acepta  un NO cuando cree que hay una mejor solución.

Y aunque sufre lo indecible por la pérdida de una amiga o de un ser querido, sabe que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto.  Sin embargo, hay un defecto en la mujer: ¡Se le olvida cuánto vale!