DISCURSO INNAGURAL DEL PRESIDENTE

Libertad necesaria e insuficiente

Bush hizo hincapié en que "la supervivencia de la libertad en nuestra tierra cada vez depende más del éxito de la libertad en otras tierras”

 

El presidente Bush anunció que EEUU impondrá la libertad a todo el mundo. No se trata de favorecer su expansión sino de elevar a categoría absoluta lo que no es sino uno de los derechos fundamentales recogidos con razón en su Constitución y en las más importantes declaraciones de derechos.

  
Si consideramos el título del discurso distribuido por la Casa Blanca tenemos serias razones para preocuparnos: No hay justicia sin libertad. Ni libertad que merezca la pena sin la justicia social que nos permita desarrollar el derecho a la búsqueda de la felicidad, que corona la tríada magistralmente redactada por Jefferson y por Franklin.

Todo el sermón laico y moralista del presidente, cuyo principal redactor fue el evangélico Michael Gerson, incluyó varias imágenes religiosas para contentar a todos.

  
La seguridad sin garantías de justicia, sin frutos de bienestar y sin medios para expresarse plenamente como ciudadano y no como súbdito de cualquier poder dominante, puede ser conseguida por las armas, por la Policía o por la opresión de los  déspotas y de los tiranos.
 
Entonces, en lugar de analizar las causas de ese sufrimiento para ponerles remedio, se lanzan a culpabilizar a sociedades enteras que padecerán el castigo de las fuerzas del Bien, que Bush ha dicho repetidas veces encarnar.

  
"Hay sólo una fuerza en la historia que puede romper el reino del odio y el resentimiento. Es la fuerza de la libertad humana".

Y esto no es del todo cierto. La libertad en Grecia, en Roma y en los países desarrollados de Occidente no alcanzó de igual modo a todo el pueblo.
 
En Atenas, a un 30%; en Roma, sólo los ciudadanos; en la Francia de la Revolución, a los burgueses con dinero; en EEUU, durante siglos estuvieron y están excluidos los indígenas que restan de la masacre genocida, millones de negros hasta Kennedy, y actualmente, millones de inmigrantes latinoamericanos.

 
No puede capitanear la lucha liberadora y mesiánica en nombre de la libertad quien mantiene la pena de muerte con furia y denuedo, quien no suscribe los Protocolos de Kyoto ni reconoce la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional ni acata la Declaración de los Derechos del Niño.


En un pretencioso anuncio se dirigió "en nombre de América, a todos los ciudadanos del mundo: cuando os alcéis por vuestra libertad, estaremos a vuestro lado". ¿A quién se dirige? ¿A los chinos?
 
No, ya que Condolezza Rice, “la negrita que esta como ella quiere”, declaró ante el senado que "EEUU está construyendo una relación sincera que subraya los intereses comunes", por eso los excluyó de lo que denominó "bastiones de la tiranía" que incluyen a Cuba, Bielorrusia, Zimbabwe, Myanmar, Irán y Corea del Norte.

  
Es de aurora boreal considerar a los cuatro primeros como amenaza alguna contra la paz mundial. Ni lo fue Irak ni lo es Irán ni mucho menos el decrépito régimen de Corea.


Pero cada uno ocupa un lugar en América, África, este de Europa, Oriente Medio y Asia. Queda proclamado urbi et orbi que EEUU ya tiene un punto en cada rincón que les "facultará" para emprender guerras preventivas en cualquier rincón del mundo que se prepare Hugo Chávez y los “Chapistas” que se “chavarán” con eso de sus alianzas con Cuba y la llamada revolución Bolivariana,.. hay papá,  lo que viene no es nada fácil y empezará con lo de los guerrilleros de Colombia y el trafico odioso de las drogas combinado con el terrorismo Colombiano o sea el narco-terrorismo ¡esa libertad si que  es necesaria!.