El Enemigo de Hoy puede ser el aliado de mañana y viceversa

 

José Cheo Cruz

Si hubo un político Puertorriqueño con un sentido pragmático y real de las contradicciones sociales y las discrepancias políticas, así como del valor coyuntural y del aprovechamiento táctico, lo fue Don Luis A. Ferré.

El PNP al llegar a ser Partido Político Nacional, luego del ajusticiamiento político de Miguel Ángel García Méndez como ideólogo Estadista, puso en práctica una formidable línea política táctica con la finalidad de tomar el poder y vencer en las elecciones democráticas de 1968.

Fue así como en medio del bullicio y la persecución política y moral de los remanentes del Republicanismo defenestrado, el PNP integró el voto de los Estadistas, Republicanos, Demócratas, Populares descontentos con el PPD y Muñoz Marín que habían fundados el Partido del Pueblo con Sánchez Vilella a la cabeza, que vieron su salvación en el discurso conciliador del Penepeismo frente a la violencia verbal y los atropellos de turbas Republicanas y de los Muñosistas en la pequeña Isla de Puerto Rico.

Don Luis A. Ferré sostuvo que el enemigo del pueblo Puertorriqueño no era el Muñosismo residual, que muerto Muñoz, desaparecía con él su régimen de oprobio, que de lo que se trataba era de enfocar los problemas sociales, identificar a los grupos oligárquicos y conservadores, hacer cambios y reformas profundas. Esta actitud le costó a Don Luis Ferré y al PNP la acusación de  neomuñosismo por parte de los Republicanos a ultranzas, pero le garantizó el triunfo electoral masivo, debido a que supo aglutinar a la inmensa mayoría del pueblo bajo el cumplimiento de una táctica correcta.

Esa experiencia exitosa de Don Luis A. Ferré fue asimilada por su discípulo más aventajado Carlos Romero Barceló, a quien le tocó dirigir al PNP en ausencia de Don Luis A. Ferré, extrañado y derrotado de la gobernación del país por un Golpe de Estado interno, por mantener internamente a Populares en su gobierno de 1968 hasta el 1972, la resistencia contra el Muñosismo y la lucha por el retorno al Gobierno a través de Carlos Romero Barceló.

Romero Barceló hizo posible la alianza de los sectores Ferrecistas de las Fuerza del Estadismo con los grupos pro Miguel Ángel García Méndez, coordinando todo un tinglado conspirativo que hizo posible el resquebrajamiento de aquella estructura corrompida que dirigió el país con el hombre del chaquetón verde. Los padres y la madre de la corrupción; Comprendió que el sector Ferrecistas estadista, era necesario para posibilitar el desarrollo del movimiento estadista, cedió, flexibilizó, habló con oficiales y dirigentes políticos diversos y puso en marcha el plan de asenso al poder desde la casa alcaldía de San Juan contra el régimen de 1972 de Rafael Hernández Colon.

Fue más lejos, estimuló a grupos del propio entorno de García Méndez de apoyo del Partido Republicano cuyas contradicciones y choques con otros estamentos Estadistas llegó al punto de poner en peligro la supervivencia del PNP mismo.

En los dieciséis (16) años de autoridad de Carlos Romero Barceló que prosiguieron a la revolución del poder de Don Luis A. Ferré, Carlos Romero Barceló, sin transarse con sus adversarios, impulsó una política de alianza con el sector cívico, otrora enemigo, enfrentado durante la lucha contra el Muñosismo. Carlos Romero Barceló demostró que el gobierno del PNP era más productivo para el pueblo que el Popular, el PNP favoreció alianzas y contra alianzas que estuvieron al punto, en 1976, de producir un movimiento de alto nivel político militante que hubiese cambiado el rumbo de la historia Puertorriqueña. Solamente la intervención de Rafael Hernández Colon al regresar de su auto exilio pudo impedir que se consumaran lo hechos y se variara esencialmente la línea política de combate que Carlos Romero Barceló puso en práctica en todo el país.

En el año 2005 el PNP tiene que hacer serias alianzas con sectores que puedan presentarlo como alternativas reales para el triunfo de los próximos comicios, pero lo que hoy se ve es una lucha por el plato de arroz y habichuelas del poder político, son barrigones oportunistas y por lo tanto por esa vía el PNP va rumbo a la derrota definitiva y la Estadidad ni hablar, con Luis Fortuño, quien ni ha presentado standin como político, porque no ha hecho nada y hoy busca posicionarse y tomar pose como un irrespetuoso oportunista, Jorge Santini que ha estado al borde del precipicio en San Juan, no es el Carlos Romero del 1972 que ganó por unos 25,000 votos de diferencias con sus alianzas  que le dieron esa aplastante victoria en San Juan proyectándose como un líder nacional de Todo Puerto Rico para sustituir a Don Luis A, Ferre.

Hoy no hay liderato ni principios en el PNP, solo queda Pedro Rosselló reciclado y recaucharlo es la consigna que se espera, pero con los sin principios que tenemos, con personas que se quitan las lealtades con una facilidad increíble, como si la lealtad fuera una carga muy pesada que hay que deshacerse y cuando no, ser político del corcho que siempre quedan flotante en el océano político, no proyectan nada para el conglomerado del pueblo, la cosa pinta muy mal.

Siempre creímos que Aníbal Meléndez Rivera era de los poquitos leales y de principios que existían en el PNP hoy en peligro de extinción, y ya este se le fue del lado a Pedro Rosselló, aunque estuvo muchos años del lado de don Carlos Romero Barceló, esto esta de madre no hay en quien creer, El general no tiene quien le cante, ni quien le llore, el PNP va en una cuesta enjabonada barranco a bajo y sin yaguasiles así que se le pelará en demasía el trasero y sus bases se caerán; la derrota es segura en ese camino, y a Puerto Rico que se lo lleve el diablo, la consigna es comí yo, comió todo el mundo y el pueblo le grita COOOOMELONEESSS.

Es inexplicable para muchos que la figura emblemática de la resistencia del movimiento Estadista, la personalidad más cuestionada por el bando Estadolibrista, aparezca  sin tener espacio en la boleta PNP. Cuando tu política coincide con la del enemigo, revísala que algo anda mal, reza una máxima de filosofía política mundial. Se trata de una táctica incorrecta para enfrentar la contradicción principal, que la representa Aníbal Acevedo Vilá en  este momento.

La táctica exitosa que condujo a la victoria de 1976 hasta el 1996 pero que además detuvo a los grupos terroristas anti estadistas ya no existe y nadie da explicación a estos hechos, e inclusive quienes creíamos eran puros, ya no lo son hasta, Aníbal Meléndez se vendió, como lechón de apego($), para mi gran sorpresa, por la posición de presidente de la Federación de Alcalde, cosa que en el pasado decía no creer y que solo le interesaba Fajardo su patria chica, me preocupa eso porque creí conocer a Aníbal Meléndez a quien siempre le guardamos deferencias, aparte, a él, y a doña Diana Méndez más, a quienes admiramos muchísimo y su pequeño retoño regoldito como es  Johnny Méndez.

Para todos estos planteamientos el PNP se debe  orientar con la  gracia y su sagaz instinto, con su sapiencia, con su amplitud, a nadie le debe  pedir que se arrepienta de nada sino, que cambie su línea y que se pongan al servicio de la posición predominante de lucha contra el adversario común. Carlos Romero Barceló hasta hoy nos ha enseñado que en política el enemigo de hoy puede ser el aliado de mañana y viceversa. Aprendamos de él, asimilemos sus ideas y su pragmatismo histórico y Rosselló traicionado y vejado hasta por llamados “estadistas” aliados, el pueblo lo reivindicará o morimos en un harakiri político sin precedente y/o se funda otro partido Estadista eso en la marcha veremos más temprano que tarde y antes del 2008.