EDITORIAL DE EL FARO

Este país ha perdido ya a una buena parte de su juventud, concretamente a aquellos adolescentes y jóvenes que, por múltiples causas, han quedado convertidos en puras escorias de la sociedad.

Y esto hay que admitirlo con dolor, aunque no debemos rendirnos frente a esa penosa realidad.
Los resultados de esa degradación los estamos presenciando en este día, reflejados en el alto número de jóvenes que se han perdido en la drogadicción,y la cultura de las drogas, en el pandillerismo, donde asesinar un ser humano es más fácil que comerse un dulce o matar un pajarito fugas,  y la delincuencia en general es cada día más alta , en el atraso por la falta de educación o en el ocio y la vagancia, por la ausencia de oportunidades de trabajo.

Otra parte de nuestra juventud ha quedado seducida por el snobismo, procurando vivir bajo otros modelos morales y existenciales que aquí no han echado raíces ni forman parte de nuestra idiosincrasia.

Queda, por suerte, una parte significativa que ha elegido el camino del estudio, del comportamiento serio y respetuoso; que se forma en nuestras escuelas y universidades para servirle al país desde diversas profesiones.

Y en ese segmento incontaminado, todavía promisorio, gravitan ya fuertes peligros. Muchos de los que salen de las academias, investidos como profesionales, no encuentran dónde trabajar o dónde poner en práctica sus conocimientos.

Las estadísticas asociadas a la criminalidad en el país nos dicen que los principales actores son jóvenes menores de 25 años. Por igual, los que componen la mayoría en el mercado de consumo de sustancias prohibidas. Son mayoría, también, las niñas y adolescentes embarazadas que recurren al aborto y que han abandonado sus hogares y escuelas para “buscársela” en las calles.

Con una porción tan grande dañada por tantos males, no se explica que el Gobierno, la legislatura y los Alcaldes hayan escamoteado recursos que deben destinarse a sofocar algunas de las causas que han provocado esta degradación y este descarrilamiento de quienes deberían ser porque hoy no lo son el futuro de la patria Puerto Rico.

Con una mezcla de  pena y coraje, debemos decir que el gobierno no invierte presupuesto alguno en ayudar a nuestra juventud, que no sea participar de  lo negativo para ganar adeptos momentáneos para satisfacer sus apetencias de poder. Antes al contrario lo que han hecho es recortar en una sustancial cantidad los recursos que eran utilizados para por ejemplo las organizaciones con base comunitarias para ayudar a nuestra Juventud, como es la eliminación del llamado Barril de tocino para los Deportes y Recreación, también a los Hogares CREA. Ahogándolos en necesidades, solo por politiquería.

ya no se escuchan programas de Radio que estimulen o emulen al deporte sano y la recreación y el Estado los ha bloqueado, no ayuda ni fomenta los comentaristas Deportivos, en peligro de extinción hoy. Existen organizaciones con base comunitaria que brindan sus servicios, voluntariamente, pero sin el respaldo del gobierno y tampoco se estimula la ayuda  ciudadana, mientras los funcionarios de gobierno se aumentan exorbitantemente sus salarios, y abandonan a la deriva a nuestros jóvenes que se pudren y se mueren en las cárceles del país con un troglodita como Miguel Pereira Castillo al frente de la Administración de Corrección del país que hace de todo menos rehabilitar como mandato de la Constitución de Puerto Rico.

 Esto es una verdadera desgracia.

 ¿Y es así como vamos a combatir la delincuencia y a mejorar las condiciones de vida en aquellos barrios y sectores en los que una juventud ociosa y viciosa, sin futuro, sin formación, necesita ser regenerada?.

!Andamos por muy mal camino y no podemos decir, ahora, que hay una luz al final del túnel.!!!

a juventud que hoy hemos perdido en Puerto Rico.

Con una gran porción de jóvenes dañados por tantos males, no se explica que el Gobierno las Legislaturas y los Municipios  hayan escamoteado recursos que deben destinarse a sofocar algunas de las causas que han provocado esta degradación y este descarrilamiento de quienes deberían ser porque hoy no lo son el futuro de la patria.

Juventud divino tesoro ya te vas para no volver, cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer.....