A propósito del 2005  los retos que enfrentaremos en él

 

“Se escribe con un pez ciego entre los dedos, con un pulpo y sus múltiples tentáculos, haciendo cientos de señales dirigiendo el transito. Todos los carros van alguna vez camino del infierno, todos los gallos desafinan la sombra con el pincel de su canto. Me gusta la flauta dulce, de caña, la flauta India que tuerce sin romper el viento contornando su cintura entre los hielos del aire”.

 

La isla de Puerto Rico se enfrenta a una nueva realidad. Nos enfrentamos a esa realidad en nuestra economía donde la dirección y la disciplina fiscal deben reducir la inflación y las tasas de interés. Pero tal como debe ocurrir en el mercado económico, nos enfrentaremos a una nueva realidad en el mercado político. Los políticos Puertorriqueños deben ajustarse al mercado. No hacerlo significa perder participación en el mercado o perderlo todo por completo y si no se hace, nos inclinamos a eso último.

 

Frecuentemente los políticos esperan que el mercado se ajuste a ellos. Sin embargo, los dirigentes políticos tienen que conocer que el mercado Puertorriqueño ha cambiado y que los productos políticos obsoletos y falsos ya no tienen quien los compre.

 

Los Puertorriqueños estamos cansados de la política de echar culpas y dar excusas. Lo que quieren es acción y mejoría más que críticas y castigos. Los Puertorriqueños estamos cansados del fracaso. Lo que quieren todos nuestros conciudadanos es tener éxito en la política nacional y en sus propias vidas. Y desean tener líderes que reconozcan esa meta.

 

El Partido Nuevo Progresista y el Partido Popular Democrático, necesitan ser unos partidos de éxito, pero no-solo de éxito político, sino de éxito gubernamental, moral y social. Necesitamos que representen, no la manera en que las cosas se han hecho en el pasado, parafraseando a Aníbal Acevedo Vilá, sino las cosas como deben ser hechas ahora y en el futuro.

 

Necesitamos partidos que sean de buenas nuevas, que muestren no sólo cómo hacer mejor los partidos y nuestro país, sino como hacerlos excelentes. Para alcanzar esa meta no podemos simplemente criticar el pasado. Debemos cambiarlo.

No podemos simplemente remendar viejas injusticias y errores. Debemos asegurarnos que éstas no se vuelvan a repetir.

No podemos simplemente oponernos al futuro. Debemos moldearlo para beneficio de todos los Puertorriqueños.

No podemos reaccionar como opositores del progreso. Debemos unirnos para hacer de éste un vehículo en que todos los Puertorriqueños tengan asegurado un asiento.

No podemos tratar de destruir lo que otros han creado. Debemos proponernos hacerlo mejor.

No podemos darle las espaldas al Gobierno. Debemos participar para que éste tenga éxito no importa la ideología que representemos.

Y para alcanzar esa meta no podemos actuar solos. Necesitamos socios y necesitamos socios en la construcción del progreso. Para construir partidos unidos un gobierno unido y un país unido.

Tenemos que trabajar juntos, porque la unidad y la unión son los instrumentos eficientes para alcanzar el éxito.

Tenemos que dar a los Puertorriqueños más de una opción. Debemos darle la mejor opción, una que permita mejorar la calidad de sus vidas y la calidad de la vida política en nuestro Puerto Rico.

Los partidos Políticos, deben reconocer que ya pasaron los días de los políticos que ponían sus intereses por delante de los de todos los demás.

La patria no se hace hablando, la patria se hace trabajando, más que un slogan del Dr. Pedro Rosselló González, sus palabras deben ser las que inspiren todos los trabajos cotidianos, día a día, de los políticos, no importa su ideología, a favor de TODOS LOS PUERTORRIQUEÑOS.

Debemos representar el futuro, no el pasado recuérdate Aníbal de eso, porque estaremos muy pendientes. Aquellos que se contentan sólo con criticar son parte del pasado (no Más persecución maliciosa recuérdate también Aníbal), No son parte de la solución. Son parte del problema, de nuevo recuérdate Aníbal.

Invitamos a todos los políticos y a todos los Puertorriqueños que comparten la visión de que la patria no se hace hablando sino trabajando, que la “patria también es primero”, para que todos nos unamos en la reconstrucción de nuestro país con un Billón de dólares de déficit por la pomposidad de doña Sila Calderón y una caterva de persecuciones maliciosas en los Tribunales.

El Año Nuevo es un tiempo para tomar iniciativas. El tiempo para empezar es ahora sino faltan 1412 días para de nuevo sacarlo de la faz si esto no funciona Tanto en el ejecutivo como en el Legislativo, ¡FELICIDADES!