SI DIOS ES CON NOSOTROS NADIE CONTRA NOSOTROS
Por José Cheo Cruz
Sin lugar a dudas que las cosas pequeñas son mas importante que las grandes, aunque las pequeñas parezcan insignificantes, por ello un buenos Días, un saludo hasta sin conocer las personas pueda salvar una vida, traer alegría y traer esperanza a nuestros congéneres.
La acumulación de muchas cosas pequeñas hace la diferencia de nuestras vidas terrenales, donde andamos con un caparazón que Dios nos ha suministrado para vivir en este mundo temporero de maldad.
Pero como decimos constantemente el refrán pueblerino de que lo mejor que hizo Dios es un día detrás del otro y como dice Chaar Cacho “A veces es divertido saber que aquellos que te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra lo mejor”.
Aunque cada vida tiene un propósito en este mundo hoy he llegado a la recta final de un suplicio que todavía no he entendido cual fue el propósito, pero Dios me dio fortaleza y nuevas amistades y compañía para soportar tan pesada y triste carga a Dios Gracias, quiero con motivo de este día compartir una vez mas con ustedes mi reflexión de la vida, que aunque no viva ni para comer bien y disfrutar vacaciones y tener lujos esa es mi pasión de vida , ayudar a los demás aunque me cueste mis privilegios, porque algo nos deparará el futuro sino en esta tierra en la vida celestial.
Gracias a mi esposa Lucy y sus hijos, a parte de mi familia, mis 5 hijos y a mis amigos del deporte y de la iglesia, Julio (Yuyo) Torres, su esposa Raquel, Israel y Moisés Rodríguez y demás familiares, a mi compadre Vickie que nunca me rechazó al igual que la comadre Ivette y a Doña Juanita Rodríguez (QEPD) Silvia y Saúl y familia y muy especialmente a Don Carlos Rodríguez Pardo , Su esposa Doña Millie , Enmanuel y Charlie, que con su síndrome de Down me ha dado la lección mas grande que he recibido en mis años de vida, para ser mejores seres humanos, que Dios lo bendiga siempre, por Charlie, por él me reafirmo que todo tiene un propósito divino, nació Charlie Rodríguez con dicha condición, pero no ha sido impedimento para llevar alegría y diversión a todos en el bien común, a veces sin saberlo es algo que solo él refleja, Dios se lo dio, cuando estoy junto a él y en su presencia se respira tranquilidad, a todos gracias por aceptarme con mis defectos en su seno familiar., a los que me rechazaron y se olvidaron hasta de desyerbarme el patio cuando se perdía mi guarida, negarme u hacer que otros me negaran el pan de cada día y la manutención, la vivienda y la comida gracias también, les recuerdo que ya he visto a muchos de ellos pasar su cadáver social frente a mi balcón aunque “destartalado” y un poco destruido, pero con fe de mejorarlo y se que vendrán mejores Días. Para todos ellos y con ellos quiero compartir este pensamiento trasnochado de madrugada aquí les va mi pensamiento y manera de accionar en la vida.
La perla se forma del choque con los arrecifes y el ir y venir de las olas, el acero se fragua en fuego a muy altas temperaturas, el éxito en otras palabras viene de la lucha constante contra la adversidad y en ese accionar estamos todavía, pero estamos vivos y con ganas de seguir viviendo.
Hace 36 años, el presidente estadounidense John F. Kennedy, en un discurso que cobró rápido reconocimiento, pidió a sus conciudadanos hacer aportaciones a su país antes que reclamarle, en eso estoy hace mucho tiempo, por ello sin ser nada del gobierno siempre he dado ideas por el bien común: construir un hogar para Damas con Sida y sus hijos en Guzmán Arriba, El Toque del Maestro para la rehabilitación de los adictos a drogas y el alcohol, el Hidropónico en Río Grande para que vivan de la agricultura esa es la agricultura del futuro, la privatización de la basura en Río Grande, la formación de una organización comunitaria para construir casas a los pobres de bajos y bien bajos recursos, “FOSOCO” un CHODO, la organización de ADRA para las emergencias ciudadanas y ahora una escuela de béisbol para niños en Carolina.
Quizás en ese planteamiento de Kennedy, uno de los líderes mundiales más carismáticos que ha producido la Gran Nación Norteamericana, está la respuesta a lo que hasta ahora nos parecen problemas de raíces profundas que abruman a nuestra sociedad Puertorriqueña.
Sin dudas, el alegato inmediato sería ¿qué podemos hacer o qué podemos dar si somos pobres? La respuesta es que siempre podemos hacer algo para mejorar y contribuir al bienestar colectivo y el bien común.
Pondremos un ejemplo. Con frecuencia nos quejamos de la basura acumulada en las calles de las ciudades y ciertamente que es algo que parece insoluble, o cuando menos así ha sido para las últimas dos generaciones de Puertorriqueños. Pero, ¿acaso no somos nosotros quienes generamos esa basura? Claro que sí. Entonces, tenemos que evitar generar tanto sucio. Y es simple.
Un simple cálculo matemático puede abrirnos el entendimiento al respecto. Si por cada Puertorriqueño, cada día se dejan caer en las calles tres gramos de basura, lo que es menos que una servilleta de papel desechable, (hay que tomar en cuenta que una onza tiene 28 gramos), estaríamos generando 100 toneladas de basura todos los días en el país. Sólo en la ciudad de Carolina, si estimamos la población en 250,000, habría cerca de dos toneladas. ¿Cuántas veces no hemos tirado ese papelito? Siempre nos decimos que ese papelito no es nada, pensemos en los demás no tan solo en el momento sino en el mañana.
Pero únicamente con evitar lanzar una simple servilleta, un envase o vaso plástico cuando transitamos por las calles, estamos eliminando decenas de miles de toneladas de basura que rápidamente se convierte en amenaza para la salud colectiva. Sólo ese detalle sería un gran paso de avance, no sólo para el ornato de las ciudades, sino una contribución al mejoramiento de la salud colectiva, hay empieza el bien común que tanto cacarean los políticos de oficio y que en la realidad piensan solo en ellos y sus bolsillos y sus riquezas individualmente.
Con una acción tan sencilla, de no tirar basura o papel a las calles que todos podemos hacer sin mayor esfuerzo, estaremos contribuyendo con nuestra prosperidad, porque la recolección de la basura se paga con los impuestos que nos cobra el Estado y mientras más cueste ese esfuerzo colectivo más deberemos pagar aunque los políticos actuales el actual gobierno no piensan en eso a la hora de aumentar los impuestos como hicieron ahora con el Sale Tax, pensaron en sus grandes salarios y la de sus panas, al pueblo como diría un amigo de Río Grande ¡QUE SE LO LLEVE EL DIABLO!.
Así vemos, como un mínimo de esfuerzo puede ayudarnos a todos a mejorar la situación general y nuestra calidad de vida.
Esta pequeña reflexión, sin dudas, que puede llevarse a otros temas que nos parecen inconmensurables. ¡Hagamos el intento! Pensemos colectivamente y veremos hasta la satisfacción individual sino la salvación que dicen los que saben es individual y no colectiva, por ello no creo en iglesias que son la base comercial del cristianismo.
Mi esperanza para todos ustedes mis amigos es esta: “algún día nos encontraremos en París apurando una copa de champaña en el paradisíaco Montmartre, o degustando un vino de buena crianza en la Gran Vía de Madrid o degustando un güisqui a la roca en la lluviosa capital londinesa”. A estos les digo absorto y les traigo a su memoria la clásica frase muy mía “el sueño también es una opinión”. O aquella otra atribuida al reformador alemán por excelencia”: “Aquel a quien no le gusta el vino, la mujer ni el canto, será un necio toda la vida” y “no merece vivir” le agrego yo.
“El amor no es el placer de la maldad”, pero queda la impresión de que “todo en el mundo, existe para acabar convirtiéndose en un libro, según expresaba Estéfano Mallarmé, calificado como “genio suntuoso, raro y solidario” de eso algún día les daré alguno, escribiré algún libro, tengo uno escrito ámanos sin publicar: “ Historia e histeria Política del Municipio de Río Grande”, veremos que pasa, si Dios me lo permite, el sueño también es una opinión recuérdense de eso y además no cuesta nada pero, de que soy raro y soñador claro que lo soy.
Pensemos en esto hoy día 24 de Octubre por fin ¡Carajo! …….!SOY LIBRE!.