A SOLOS DIAS DE LAS ELECCIONES FIGURAS DE ESTE MUNDO
Por José Cheo cruz
En estos días de elecciones en Puerto Rico en donde he escuchado y soportado insultos por ejemplo por no creer en aquello de una sola cruz de bajo de algo que le llaman partido y que es producto de la robocracia rampante que vivimos hoy en Puerto Rico, seria conveniente ver algunos casos de cómo ha reaccionado la humanidad ante valientes propuestas de transformación, del país. Por ejemplo después de haber pasado los últimos 30 años como alzacola y forjador del PNP y de la estadidad, he soportado escuchar insultos de pelafustanes que quieren que hablemos de una sola cruz.
Una sola cruz ví y escuche cuando en pasado viernes se acaba de confirmar que será arrestado otro legislador de los narco legisladores próximamente, porque la investigación del caso Coquito, Epifanio Epi Jr, Héctor Martínez y Lorna Soto, según una entrevista de Luís Penchi a un alto funcionario del FBI, sigue en pie y habrá arresto lo que no se sabe es cuando si antes o después de las elecciones, y escuchar a Lorna Soto gritar y gritar como cafronda que es, sobre ese hecho y yo me preguntaba y porque se pica, si el que se pica es por que ají como o algo sabe que no se yo.
Siempre que alguien sale con una idea distinta a la mayoría, se le ponen obstáculo, incluso hasta Cristóbal Colon que dijo que ir a la India se podía hacer por al otra vuelta porque la tierra era redonda, lo enviaron con los presos delincuentes que España quería salir de ellos, Galileo en que decía que la tierra se movía fue condenado y tuvo que retractarse y decir Epu si mu y sin embargo se mueve, aquí hemos dicho las verdades algunas corroboradas otras por corroborar, pero mi hermano la persecución y la presión es enorme.
Usted no se deje manipular una sola cruz no funciona na, solo lo quieren para que los aguacates podridos que tienen en las papeletas se te cuelen y los corruptos también, nos quedan pocos días hay que votar inteligentemente por el bien de Puerto Rico.
Pongamos como maestro del ejemplo a Martín Lutero y en el siglo XV Juan Huss, profesor de teología de la Universidad de Praga, fue presa de una pasión incontenible por participar en la reflexión, discusión y apoyo de las ideas reformistas de la época. Un hecho concreto le impresionó hasta lo más profundo de su alma: dos de sus amigos fueron procesados por la Inquisición bajo cargos de promover las convicciones teológicas del reformador Wyclif. Desde ese día, se propuso vivir y luchar por una meta: reformar la a Iglesia desde adentro.
Huss decidió abandonar Praga y refugiarse en el sur de Bohemia en 1412, para convertirse desde entonces en mensajero y transmisor de esa doctrina de libertad y salvación. Allí escribió algunas obras, en latín y en checo, en las que expone su visión de lo que debe ser una iglesia fiel. Las más conocidas son “Exposiciones de la fe”, “Del decálogo”, “Del padrenuestro” y “Sobre la iglesia”, que lo erigen en el ‘padre de la Reforma’. Ya este predicador llevaba en sí un firme propósito: devolver a la Iglesia su simplicidad primitiva, fundándose como única autoridad legítima en las Sagradas Escrituras. En su libro “Sobre la iglesia”, por ejemplo, Huss fue más lejos que Wyclif, al sostener que los predicadores podían comunicar el evangelio sin el consentimiento del Papa o sus obispos; más aún, negó la legitimidad de los altos oficiales de la Iglesia. Así anticipaba la hazaña temeraria de Martín Lutero: el desafío de la autoridad jerárquica de la Iglesia.
Sin embargo, al comprometerse de este modo, Huss se encontró en seguida con una decidida oposición dentro del catolicismo checo. Sus críticos no solo analizaban su doctrina, sino también sus prácticas. Le censuraban el uso del idioma nacional (el checo) para la predicación, su crítica a la simonía y a la venta de indulgencias y, naturalmente, el permitir a los laicos interpretar las Escrituras. En 1414, Huss fue citado ante el concilio de Constanza, al que se presentó con un salvoconducto imperial. Le invitaron a defender de un modo convincente sus posiciones teológicas. En otras palabras, convirtieron una discusión teológica en un proceso disciplinar. Le acusaban de ser un seguidor de Wyclif, y si no se retractaba, lo condenarían a la hoguera por hereje. Como se negó a ello fue quemado vivo (1415) en dicha ciudad. En la hora de su muerte, Huss cayó de rodillas y oró en voz alta: “Señor Jesucristo, te imploro, perdona a mis enemigos por tu gran misericordia”.