Las carnes rojas o procesadas son aliadas del cáncer de colon

Las personas que consumen dos o más porciones al día tienen un 35% más de probabilidades de desarrollar la enfermedad con el paso del tiempo.

Los indicios que en tal sentido habían aportado distintas investigaciones en los últimos años se convirtieron en evidencia con la publicación, en el Journal of the National Cancer Institute, de los resultados del estudio ‘European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (Epic)’, en el que participaron cerca de 480.000 hombres y mujeres, entre los 35 y 70 años, de diez países europeos.

Cuando estas personas fueron incluidas en el estudio, entre 1992 y 1998, todas estaban libres de la enfermedad. Tras el periodo de seguimiento al que fueron sometidas, les fue diagnosticado cáncer colorrectal a 1.329 de ellas.

El análisis de los datos por parte de los investigadores aportó otras conclusiones interesantes: no solo no pudo determinarse alguna relación entre este tipo de cáncer y el consumo de aves, sino que, al parecer, comer pescado a diario aporta cierta protección contra este mal.

Teresa Norat, una de las responsables de la investigación, señaló que el riesgo de este cáncer (el cuarto en frecuencia en todo el mundo) era 31 por ciento inferior en las personas que comían más pescado, con respecto a quienes consumían ese alimento en menor proporción.

Los resultados del estudio sugieren la formación de compuestos nítricos con efectos malignos en el sistema gastrointestinal tras la ingestión de hierro, que abunda en las carnes rojas.

El posible efecto protector del pescado (fresco, en lata, ahumado) no tiene explicación, como no se deba a los ácidos grasos, que abundan en el aceite de pescado, que podrían inhibir el proceso canceroso.

La investigación también permite calcular el riesgo de desarrollar un cáncer colorrectal en un plazo de diez años: pasa de 1,28 por ciento entre los que comen poca carne roja y carne procesada (menos de 30 gramos diarios para un hombre y 13 gramos diarios para una mujer), a 1,71 por ciento entre los que consumen mucha (más de 129 gramos al día para un hombre y más de 85 gramos diarios para una mujer). En cuando a la ingesta de pescado, a diez años el riesgo de desarrollar esta enfermedad pasa de 1,86 por ciento entre los que consumen poco pescado (menos de 14 gramos diarios) a 1,28 por ciento entre quienes comen mucho (más de 50 gramos por día).

Esta clase de cáncer hace que las células normales del recto y del colon empiecen a cambiar, a crecer sin control. Se trata de transformaciones que pueden tardar años en darse, pero que algunas veces –por factores hereditarios o condiciones como el sobrepeso y la obesidad– se dan de repente.

Si por allá llueve… Este crecimiento desmedido adquiere, por lo general, la forma de un pólipo benigno (tumor similar a una bola, adherido a la pared del intestino), que con el tiempo y sin tratamiento puede llegar a ser canceroso. De allí la importancia de estar atento a las señales de alerta y acudir al médico tan pronto alguna de ellas aparezca (ver recuadro).

De acuerdo con la tendencia mundial, en nuestro país el cáncer de colon ocupa el cuarto lugar en incidencia. Sería lógico que a medida que el país se sumerge en hábitos poco saludables, como el sedentarismo, el alto consumo de comida chatarra y grasas y el abuso de carnes rojas, embutidos y productos refinados, en detrimento del de fibra (frutas y verduras), se registraran altos niveles de tipos de cáncer como el de colon. No obstante, en Colombia no existen estudios que permitan confirmar su aumento.

Aun así entidades como el Instituto Nacional de Cancerología (que en el país es referencia obligada de este tipo de patologías) han venido registrando una tendencia al incremento del número de casos de este mal que investigaciones como Epic asocian, de modo inequívoco, a los malos estilos de vida.

Señales de alarma 

El cáncer colorectal provoca que las células normales del recto y el colon comiencen a cambiar, a crecer descontroladamente y evita que mueran. Se trata de transformaciones que en ocasiones tardan años en darse, pero a veces por factores hereditarios se dan de repente.

Las personas con antecedentes familiares de este mal, deben ser más prevacidas:

Los siguientes síntomas pueden ser causados por un cáncer colorrectal.

Ante cualquiera de ellos lo mejor es consultar de inmediato con el médico para confirmar o descartar la enfermedad.