¿DE QUIEN ES EL PNP?
José Cheo Cruz
¿De quién es hoy el Partido Nuevo Progresista? La pregunta parecería ociosa, innecesaria y sólo formulada de manera despectiva, pero ahora No. Porque ese partido ha sufrido terribles desgajamientos en su larga historia e incidencia desde su fundación en la cancha de Country Club Carolina en el 1967.
Para ese tiempo hubo divisiones entre Miguel Ángel García Méndez, quien fungía de líder del Partido Republicano y Don Luís A. Ferré, y posteriormente con Don Carlos Romero Barceló.
Para entonces, desde luego, el PNP era de Luís A. Ferré, se había quedado en sus manos y lo dirigió con destreza e inteligencia hasta el 1976, cuando renunció a la dirección y abrió y cedió paso a otro no menos importante para el movimiento Estadista de Puerto Rico Don Carlos Romero Barceló el más pragmático ideólogo del PNP, quien luego fue empujado por la indignación con quienes querían derrotarlo de adentro como Alejandro Jr. Cruz en Guaynavo y Ramón Luís Rivera en Bayamón.
Quienes a su haber dirigían toda intriga para traer otro líder que sustituyera al caballo de Troya del PNP Romero y no fue hasta el 1991 cuando en Bayamón en asamblea efectuada en el Coliseo de ese pueblo junto a un señor millonario llamado Carlos López y co dueño del periódico Nuevo DIA y luego del San Juan Star, usaron a “Papotito” de Cidra y crearon la primera guagua de sonido y el primer jinguer titulado: “Lo Tenemos, Lo tenemos, lo tenemos con Rosselló”, eso lo descubrí junto a mi compañero de mil campaña Pedro Figueroa y terminamos acusados por Don Carlos, como “chismosos”,.
Pero el “chisme” resultó ser verdad y esa fue la verdad con la que se tuvo que enfrentar en esa fatídica asamblea de Bayamón, donde discutí con José A. Rivera Nia, que hasta hoy no me considera su amigo, aunque para mi lo es, porque ha sido estadista toda la vida aunque Don Carlos lo Criticó por sus ejecutorias, que por poco nos cuestan las elecciones en el 1980, en Trujillo Alto como alcalde, fui parte de esa Avanzada y este me facturó siempre desde la Federación de Alcaldes, como director ejecutivo, dándole las fiestas patronales a un buscón de marca mayor José A. Cano Negrón, esto fue lo mismo que le pasó a Rosselló en el 2004, allí perdió las elecciones.
Para entonces, Pertenecía a la Avanzada de Carlos Romero Barceló y recuerdo perfectamente cuando en asamblea de reglamento Jr. Cruz quien fue mi amigo del Deporte entrañablemente y con quien junto a otro inmortal Don German Rieckejof Sampallo fuimos co fundadores del Albergue olímpico y anteriormente habíamos roto por el deporte el boicot impuesto por Jimmy Carter en el 1980, entonces Presidente de Los Estados Unidos a los juegos Olímpicos de Rusia y Don Carlos Romero Barceló no respaldó el viaje de la delegación Boricua a Cuba para los juegos Centro Americanos y del Caribe de 1982 y recuerdo la consigna de ¡NUESTRA ANTORCHA VA! Y hasta hace poco, antes de mi calvario, conservaba mi boinita con la bandera Puertorriqueña.
Recuerdo muy bien también el limosnero Olímpico, esos eventos causaron irritación entre Carlos Romero y Alejandro Jr. Cruz, y sumado a que la única derrota en la historia política de Ramón Luís Rivera se la había infligido Carlos Romero Barceló en la fundación del PNP por la secretaría general del PNP , ganada por Don Carlos Romero Barceló un entonces desconocido abogado y gago y quien con su Pellot color gris, viajaba a todo Puerto Rico, y que pasaba una crujía tremenda cuando había que ir a Ponce pueblo natal de Don Luís al pasar por la Piquiña el carro Pellot no subía, su transmisión votaba los cambios, pero yo era un niño y mi madre y mi padre ya eran estadistas y me lo inculcaron, como lo que es Para ayudar a los pobres de esta tierra bendita de Borinquen.
La organización, desde luego, quedó en manos del caballo Carlos Romero Barceló a partir de 1973 al perder Don Luís con Rafael Hernández colon secundado por una Pléyada de amigos, tales como Juan Aubín Cruz Manzano, Elí Ramos Rosario, los Hermanos Lcdo. Ramos, entre ellos Virgilio y casi todos los alcaldes de la Isla menos Ramón Luís y Alejandro Jr. Cruz de Bayamón y Guaynabo, respectivamente incrustados en la otrora poderosa Federación de Alcaldes, ahí entre en acción junto a Enrique (Quike) López el compadre de Carlos Romero y natural de Orocovis, para defender la lealtad a mi caballo y desde entonces hasta el sol, de hoy he creído que es el verdadero líder histórico e histriónico del PNP.
Pedro Rosselló asumió su liderazgo y llevó su partido sin que nadie lo dudara al poder mediante las elecciones del 1992. La tesis de que la Estadidad es para los pobres se desmoronó en ese momento y eventualmente tuvo que recorrer el mismo camino que aún hoy se mantiene vigente.
Hemos hablado del PNP de Don Luís A. Ferré, de Don Carlos Romero Barceló y del PNP de Rosselló pero ahora, en este momento ¿de quién es el partido Azul de la Palma Real, el de los pobres, el de la Igualdad entre todos, no de grupúsculos inclusive Xenofóvicos?. No es de Rosselló, no es de Carlos Romero, quien ya montó tienda junta con Pedro, ni es de María Milagros Charbonier popular del rollo, infiltrada en la palma y mucho menos del irredento Jorge Santinni Padilla o del sometido de los Fonalleras Luís Fortuño o del alcalde de Fajardo Aníbal Meléndez presidente de la Federación de Alcalde, a quien quiero y respeto muchísimo, más de lo que el piensa, y mucho menos del bruto, oportunista de Chemo Soto de Canóvanas, si de ellos fuera hace rato que no fuera parte ni de lejos de ese Partido.
Parece ser que el Proyecto Político de los traidores, los buscones, los que creen en que la lealtad es un fardo de pesadas cargas que hay que deshacerse de ella lo más pronto posible, mejor conocido como Lagartos o gallinas de palo de mal agüero, se atribuyen la propiedad de la organización a despecho de quienes opinamos lo contrario.
Sólo que ahora la división actual no tiene las mismas características de la que se dio tras la convención de 1984 en Ponce en el Coliseo Pachín Vicents de donde salió el PRP y el Bloque de Hernán Padilla, quienes junto a Norma Burgos, Luís Batista Salas, Ángel Viera Martínez, y otros que ahora vuelven por sus fueros, a querer adueñarse del Partido y del ideal Institucionalmente.
Ahora parece ser que estos buscones y oportunistas de siempre, como grupo hegemónico, no las tienen todas consigo y no controlan a muchos de los que ahora se disputan el control efectivo del PNP.
Ese grupo de come solos, que hace muy pocos comían en el mismo plato que comía Rosselló y que lo andan desacreditando, parecen creer que son los dueños de los sueños y las esperanzas de una organización creada en su momento con atributos de guiar la implantación de la democracia, la Estadidad y la justicia social en el país.
Aunque están lejos los días en que Carlos Romero Barceló y Raffy Rodríguez Aguayo como secretario general proclamaban que “no hay paz sin paz, y que la paz la dará la Estadidad con Carlos, “marcando el Camino de noche y de día nos guía la estrella de un Puerto Rico Mejor”, ¡que tiempos aquellos!, “dándole tu fuerza a la Palma, ”, todavía el eco queda y la triste verdad del ejercicio gubernamental de los allegados a Rosselló, los mismos que hoy lo traicionan, contrasta alevosamente contra el sentimiento con la mejor intención y fé que proclamaba Carlos Romero, en el 1976, pero la consigna ahora es la de Ferré ¡Esto tiene que cambiar!, o se nos hunde el barco carajo.
El PNP no es propiedad de nadie –o no debiera serlo porque es una organización de masas que busca reivindicaciones políticas y sociales y no la satisfacción de beneficios personales al margen de la lucha política.
El chupa matrerismo penepeista de los últimos años contrasta criminalmente con el ejercicio de Don Luís Ferré o de Don Carlos Romero Barceló en cualquier momento y desdice todo lo bueno que para entonces se aspiró de un ejercicio penepeista del poder.
Si bien Rosselló no es un hombre dado a la represión ni a ninguna de esas perversidades del autoritarismo como se sufrió aquí en mucho tiempo y ahora recientemente con Sila Calderón “la baronesa desgraciada”, es correcto también consignar que carecemos de las luces y la articulación de un pensamiento político que sintetice lo que es una teoría con la práctica política de la Estadidad y la formación de las colonias que formaron la gran Nación Americana, que aspiramos a juntarnos.
Lo de este conglomerado de buscones y busca vida “es hacer y dejar hacer” sin una noción clara de lo que es el Estado y el deber al frente de los negocios del gobierno. Sus colaboradores, no han dado muestras –hasta donde yo he visto de poseer una formación ideológica y cultural que le permita comprender la difícil tarea de gobernar.
Es así como hemos visto que el PNP camalionista y el mismo gobierno pasado le dio carácter a prácticas en las que no hubiesen incurrido ni Don Luís, ni Carlos Romero, ni Baltasar Corrada bajo ninguna circunstancias.
Esa orfandad se pagó en las elecciones pasadas y su precio será mayor y más profundo para la “Palma Real de Don Luís” si su asamblea no corrige el camino equivocado que han seguido los camalionistas penepeistas de ahora y sus colaboradores en el 2008.
No son mejores ni peores personas, es que sencillamente carecen de la cultura y las armas intelectuales necesarias para comprender la política más allá de las conveniencias personales o de grupos.
Si este grupo no se aparta y deja libre al PNP, sencillamente su impronta sería fatal para esa organización, porque para ellos sería tan difícil dirigir ahora esa organización, como le sería imposible manejar una nave espacial. No es querer, es poder hacerlo.
Si el PNP no vuelve a sus orígenes y sus masas no controlan su destino, entonces estaríamos acudiendo con pavor, al eclipse de una organización que sintetizó en su programa la libertad, –que la logró, y fracasó en su meta de aplicar para todos, la justicia social y la estadidad. Deseamos, sinceramente, que lo comprendan, como realidad y que con insultos y amenazas se hunden cada día más en su lapachero lodazar de la corrupción y el latrocinio. ¡Nada más, eh dicho caso cerrado!.