EL IVU Y EL AGUACERO
Fábula Puertorriqueña
Ayer en la mañana cuando como de costumbre pasé por la farmacia a comprar el periódico me encontré con que el estacionamiento usualmente casi vacío a esa hora estaba repleto, ¡caray! -pensé- a lo mejor mi reloj esta mal y es más tarde de lo que pensaba y me cogió el día como dice el jíbaro, mire la hora en mi reloj, 8:37 entré presuroso a la farmacia y al pasar por la caja verifique el reloj de la tienda 8:40, ¡ah pues no soy yo pensé, algo anda mal pero no soy yo! En lugar de ir directamente donde estaban los periódicos decidí dar una vuelta por los pasillos, porque sin duda si hay bullicio hay especiales, pero no vi. letreros amarillos o rojos que indicaran especial alguno, pero la gente se concentraba en áreas como cosméticos y cámaras, vi. carritos de farmacia inusualmente llenos, pero no había especiales, ¿Qué está pasando? Miré hacia el recetario y vi. el mostrador vacío y decidí preguntarle a una empleada que usualmente me atendía en ese departamento y con quien había desarrollado una relación cordial empleado-cliente por años; cuando me encaminaba hacia ella me detuvo una dama bien vestida y maquillada quien con su mano enjoyada me señalaba hacia un estante al tiempo que me decía; ‘mire señor, los matress de aire solo queda uno y la caja esta abierta y rota y esta anunciado en el periódico si no hay más quiero un “rain check”.
Señora…comencé a responderle. No, no me de excusas quiero el “rain check” o llamo a DACO. Me di cuenta que ella pensaba que como yo tenia camisa blanca y corbata trabajaba en la tienda. Señora le repetí esta vez en un tono más fuerte y firme, yo no trabajo aquí, ella sin inmutarse ni pedir disculpas dijo ¿y quien es el gerente? Me sentí molesto por su impertinencia pero dominé mi impulso de ira y le dije: venga por aquí, la lleve hasta la caja que esta a la salida y le señale la foto del gerente de la tienda, ese es el gerente, que tenga un buen día le dije continuando mi camino hacia el recetario. Al llegar al mostrador de farmacia la persona a quien conocía se acercó y después de saludarnos de inmediato me dijo ¿los políticos son la changa ah? Debo haber puesto la cara del rey de los estúpidos porque ella me miró fijamente y me dijo ¿no me diga que no lo sabe? ¿Qué no se qué? Que el gobernador quitó el IVU por las inundaciones. ¿pero las inundaciones fueron en otras áreas no aquí? Pero el quitó el impuesto para toda la Isla, estamos a menos de dos meses de la elecciones y el hace campaña a costa del dolor de otros.
No quise argumentar nada porque sabia que esta amiga era contraria al gobierno desde que su padre y su hermano habían sido despedidos de su empleo en una farmacéutica que había mudado sus operaciones fuera de Puerto Rico a una de las “plantas gemelas” promovidas durante la gobernación de Hernández Colón y por puro instinto de conservación me aparto de los radicales de cualquier color, pero ella insistió; ya ve lo que le he dicho siempre, aquí se hace política con todo, si malo es el gobernador peores somos nosotros, lo que deberíamos hacer es recoger dinero para que nosotros el pueblo compráramos enseres y muebles para aquellos que lo perdieron todo, nosotros debemos aprender a ser solidarios con el dolor de nuestra gente y sin embargo lo que hacemos es usar la necesidad de otros para suplir la vanidad nuestra, que pena me da mi Puerto Rico, ahora tenemos al americano ‘enfogonao’ con nosotros desde lo de Vieques porque en lugar de pedir que se dejara de bombardear, pedimos que se fueran de Vieques, la marina se fue y la frase de Bush sobre nosotros “en Puerto Rico son nuestros amigos pero no nos quieren allí“ todavía me pita en el oído, eso fue una sentencia y nuestro brillante Acevedo Vila que aplaudió a los federales cuando el fiscal Gil dijo que la corrupción tenia nombre y apellido Partido Nuevo Progresista, hoy que lo acusan a él reclama persecución y les dice a los federales que “aquí mandamos nosotros’ que mire un billete a ver si la foto que tiene es la de él o la de un patriota americano. Yo no sabia que hacer, mi amiga botaba chispas por los ojos y yo sentía un calentón en la cara, el tono de su voz se había subido como si peleara conmigo. Doña Lucy por favor la gente va a pensar que estamos peleando, logré decirle en un momento de respiro ¡uy, perdón don Carlos, me dejé llevar por el enfogonamiento que tengo! Perdóneme pero es verdad lo que le digo, nuestro pueblo esta a punto de sustituir el ¡Ay bendito! Por el ¡al carajo!
Doña Lucy, dona Lucy ¿usted no cree que exagera un poco?
No, no es exageración, somos un país de mil leyes, muchas de ellas repetidas porque los que las hacen tienen que justificar sus buenos sueldos sus dietas y sus carros, pero ¿dígame si no es verdad?
-Aquí vamos otra vez- pensé.
Suba a su carro y solamente cuente las veces que alguien le da un corte de pastelillo, o se lleva una luz roja, o transita por el paseo de emergencia o se trepa por la isleta para avanzar o un camionero lo despeina con el estruendo de la bocina de aire de su camión simplemente porque la luz acaba de cambiar y usted no la visto desde su carro. A cuantos usted ve que la policía detenga por ruidos innecesarios o por transitar indebidamente, y si encuentra mas adelante una patrulla con un guardia hablando por celular no se le ocurra detenerse para decirle que tal o mas cual automóvil casi lo choca por guiar a exceso de velocidad, porque lo primero que hace el oficial es mirarlo mal y después decirle que esta resolviendo una situación de emergencia.
Bueno si, -admití- cosas así nos han pasado a todos, de hecho cuando venia para acá en medio de la avenida estaba un carro detenido y ví una dama adentro, pensé que tenia algún problema mecánico, me acerque y era que ella se estaba maquillando, la señora me miró saco el dedo del medio subió el cristal de su auto y en sus labios pude leer el nombre del más grande de los cabros, En esto la comprendo doña Lucy, la comprendo perfectamente .
Ya ve, y en todo es igual somos más cafres cada día, hasta hablamos distinto, usamos términos que usan los policías o los delincuentes no hablamos ya como simples ciudadanos; usted le pregunta a alguien ¿son las ocho y media? Y no le dicen si o no, le responden ‘eso es correcto’ o si pregunta ¿estos son los documentos que debo llenar? La respuesta será ‘eso es así’ ¿A dónde fue a parar el si señor o no señor que aunque mas escueto era, que se yo, mas informativamente romántico?
Y ni se le ocurra denunciar una acto ilegal que haya presenciado, porque esto ya dejo de ser acto digno y valiente un acto de civismo, el que denuncia un delito ahora es un “chota”, no una persona respetuosa de las leyes y exponente de la conciencia ciudadana. Parecemos robots con un mensaje grabado, máquinas que han dejado el corazón en el asiento de atrás del progreso. Tenemos que recuperar esto, cortar por lo sano con la esperanza de haber extirpado el tumor completo.
Usando la sonrisa como escudo me fui escabullendo fuera del mostrador que empezaba a convertirse en tribuna y otros comenzaban también a opinar, olvidé hasta comprar el periódico sin IVU, salí de la farmacia y transité por el estacionamiento del centro comercial, al pasar cerca de un auto ví una señora mayor que me hacia señas, no creo que la conozca pensé pero bueno es una señora mayor, tal vez tenga algún problema, me detuve y me dijo: señor perdone, mire me puede ayudar a poner esta caja en el asiento de atrás que yo no puedo sola, mire al carrito de compra y ví un televisor plasma grande pero que se podía acomodar en el asiento trasero de carro de la señora que era amplio.
Si, –le dije- permítame estacionarme y vengo enseguida
Estacioné mi auto a pocos pasos del de ella y mientras sacaba el televisor del carrito de compras mientras la señora sujetaba el carrito me dijo sonriente, compré este televisorcito para mi nieto que esta estudiando allá fuera con una beca, quiero darle la sorpresa cuando venga y tenia que aprovechar hoy que no hay IVU.
Claro, se debe haber ahorrado unos chavitos ¿verdad?
Siii, como cincuenta pesos, lo pague con la tarjeta y después poco a poco lo voy pagando.
Dios mío –pensé- se ahorró el 7% por ciento y va a pagar como el 20% por la tarjeta, que truco más cruel el del IVU, pronto anunciarán ventas récord en las tiendas mientras el gobierno declara parte del país zona de desastre, ¿que dirán en otros países de nosotros? ¿somos genios de las finanzas o somos mártires de la política?
Que muchas cosas aprendí el día que se confundieron el IVU con el aguacero.
Carlos E. Rodríguez Pardo