FIGURA DE EXTIRPE EN EXTINCION EN LA HUMANIDAD

Nelson Mandela parece que no tiene límites en sus luchas y sacrificios por un mundo mejor. Después de llevar a su nación sudafricana a superar el régimen de opresión y segregación racial del apartheid, ahora regala sus últimos años a una intensa campaña contra el virus del sida. A través de su fundación denominada con el número carcelario que lo identificó durante veintisiete años en la prisión de la isla de Robben, 46664, hace esfuerzos por dotar de todo tipo de aportes a organizaciones que combaten esta terrible enfermedad.

Mandela nació en el año 1908 y se hizo abogado en 1942, llegando a constituir el primer bufete de abogados negros de su país. Dos años después incursiona en un movimiento por la defensa de los derechos de los negros sudafricanos, llamado Congreso Nacional Africano (CNA), convertido posteriormente en partido político y que gobierna desde 1994, siendo muy activo como miembro de la Internacional Socialista. Ideológicamente ha sustentado una modalidad de socialismo africano, bajo los principios de anti-imperialismo, anti-racismo y nacionalismo.

Los métodos de lucha del CNA siguieron la inspiración de Mahatma Gandhi de no violencia, destacándose Mandela en la organización de grandes campañas de desobediencia civil contra las leyes segregacionistas. Estas jornadas desembocaron en sus primeras detenciones y en la elaboración de su célebre Carta de la Libertad, en la que se difundían las ideas de un Estado sudafricano democrático, con igualdad racial y social y una profunda reforma agraria que beneficiara a toda la población. La respuesta del gobierno fue de más opresión y la matanza de Sharperville en 1961, que produjo una condena de la ONU al régimen político sudafricano y la declaración del 21 de marzo como el Día Internacional contra el Racismo. La persistencia de su lucha lo condujo a una inicua condena a cadena perpetua junto a otros líderes del movimiento, espaciando su encierro por veintisiete años.

El mes pasado cumplió noventa años de vida y se conmemoró con un gran concierto de rock (46664 Concert) en el Hyde Park de Londres, donde hace justamente veinte años, en 1988 se celebró uno parecido por su liberación (Free Mandela), la cual se produjo dos años después. Esta vez se le rindió un merecido tributo y se resaltó su lucha contra el sida.

Ni el Premio Nobel de la Paz en 1993 ni la presidencia de Sudáfrica en 1994 han menguado su firme cruzada por transformar la humanidad. Sus palabras finales de defensa en 1964 ante la Suprema Corte de Justicia de su país antes de su condena definitiva, así lo presagiaron: “Durante toda mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He peleado contra la dominación blanca y he peleado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía e igualdad de oportunidades. Es un ideal que espero poder vivir para ver realizado. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir”.

Y AHORA NOS PREGUNTAMOS Cuantos de los llamados politicos de ahora estan dispuesto a ofrendar sus vidas por el bien de la humanidad, por el bien de su pais, por el bien comun de todos, sin temor a equivocarme muy pocos por nom decir ningunos.

Nelson Mandela ejemplo de valor y sacrificio, debemos estudiar su vida sus acciones, al igual que Abrahan Lincoln, que es el unico que el pueblo de vera lo pidio que regresara a la presidencia de la Gran nacion Americana y que hoy averguenzan los mandatarios de los Estados Unidos, cojamos orejas de estos seres de este mundo ya en extincion, luchemos por nuestros ideales de verdad y no de embuste, defienda sus convicciones de frente sin temo ni pavor.