LA SIMULACION HACE SU APARICION DE NUEVO
Por José Cheo Cruz
Los grandes pensadores de todas las épocas han puesto al desnudo el carácter amoral, cínico y simulador de la política, pero esto no excluye a quienes dicen “no ser políticos”, sino la política es la vía de llegar al Poder y todos conocen la expresión del lord inglés en cuanto a que “el poder corrompe; el poder absoluto, corrompe absolutamente”.
Ahora, se puede estar en el poder o cobijarse bajo la sombra del poder y esconder la garra nietzscheana de lobo que no ocultan los que abrazan abiertamente a la política, que si son hábiles y sin escrúpulos, serán los más exitosos.
No nos engañemos: no hay nadie apolítico. Existen sí, los que, siendo diestros políticos, viven de ella pero afirman despreciarla. Son peores aunque viven criticando a los políticos y su “burdel de teatreros”. Ahora bien: hay políticos que no tienen entrañas en su desvergüenza, aunque debo recordarles el pequeño texto de uno de los monstruos éticos más leídos al comienzo del siglo pasado: “La simulación en la lucha por la vida”, de José Ingenieros. Si lo leen bien, caerán en la cuenta que todos tendemos a ser simulador (es el papel de los “roles” en psicología), pero en algunos el descaro asquea.
Por ejemplo: En estos días donde he escrito sobre la real situación de Puerto Rico y donde cuenta lo que uno dice se han movilizado los teatreros políticos de ambos partidos y que se sienten identificado como traidores y corruptos para tratar de acallar nuestros planteamientos y creo que tienen hasta razón cuando no gano nada, sólo Piero es la teoría del pendejo cállate la boca para yo llegar que después es tarde y ni te conozco esa es la máxima de los politiqueros clientelistas que tenemos hoy en el PNP y en el PPD pero trataremos de moderar nuestros planteamientos para no ofender a algunos que esperan el supuesto cambio que no es cambio nada mas que de lugar donde resida la cartera del estado, a robar se ha dicho.
Es como pretenden algunos que Rosselló hable, si habla y respalda a su degradador entonces si que se degrada por lo tanto tiene necesariamente que quedarse callado como ha estado hasta ahora. Porque el miércoles escuche a uno de los derrotados por McCain argumentando por qué los primeros eran los abanderados del conservadurismo, de los valores familiares, de la lucha contra el aborto y la depravación de los gay y los liberales; llamó vagos a los demócratas, que quieren vivir del ‘walfare’ y no pagar impuestos, mientras resaltaba el carácter “duro” de la gobernadora de Alaska, Sarah Palín, candidata a la vicepresidencia republicana.
Mientras decían eso en la convención republicana, en esos mismos instantes (¡y sólo hay que ver las arrugas en cogote de la Palín, pese a los cirugías a sus “44” años!) los periódicos de Alaska y de otras partes publicaban la historia capciosa de que el hijo de cinco meses de la Palín no es de ella, sino de su hija de 17 años, que está embarazada de otro bebé sin casarse, aunque la Palín botó la bola diciendo que era una mujer común que hacia sus cosas en su casa, cocinaba etc., y además que iba a sus oficinas guiando su propio carro. Es decir que la mamá estaría ocultando un embarazo previo de una adolescente que comenzó su actividad bien temprano, pero los republicanos, y ella misma, son “los preservadores de los valores y la moral de la sagrada familia y la sociedad estadounidenses”, según el orador. ¿Habréis visto mayor cinismo y descaro?
Hay tres tipos de hombres: hombres, hombrecillos y monicaquillos. Por ahí andan unos señores bien acicalados, que ni huelen, ni apestan: son asépticos. Son “hombrecillos”, no tienen carácter, huyen las confrontaciones pero quieren dar cátedras de moral.
Me tropecé con uno del PNP. Como soy un abanderado de la autenticidad me baso en un trípode ético: lealtad a causas, principios y personas, siempre que las últimas no me traicionen a mí. Si fui militante del PNP, fue porque consideré que era lo mejor, entonces ahí no podía haber dubitaciones, ni ambigüedades, y, contrario al hombrecillo (que estando en las filas Azules ahora, en vez de enfrentar a los enemigos del PNP, enfrentaba a los Estadistas) mi causa fue la del partido. Él tenía un amigo que lo choteo y lo traicionó en los Tribunales !que cosa mas grande caballero!, el hombrecillo logra en el PNP ir a la cúspide viviendo del pueblo en otras palabras; busca refugio socio- sentimental en unos santos aguateros de buen vivir.
El hombrecito es un “perdido en la oscuridad”, un indeciso, un irresoluto “garpomio”, según el neologismo Carolinense. No debió ingresar al PNP, si al lado quedaban los Ñetas, el PPD, y demás otras yerbas que, al parecer, para él, mejores que el partido Azul cuando se presto para chotear a un hombre bueno y decente porque, ni desde adentro, jamás le dedicó un párrafo a defender su partido y atacó a quienes lo embestían.
Puede que el hombrecito sea calladito y dubitativo, pero ¿a cuántos esquizofrénicos no conocemos con estas mismas cualidades, que no son, precisamente, John Nash? Más que ingrato, el hombrecito es una mimesis del Estadista de ahora buscón de marca mayor, pero sin su carácter.
Con dedicarse a matar los hombres, no mueren las ideas, en el mundo se ha tratado de asesinar a todo aquel que dice la verdad y como decía José Marti: diciendo las verdades se pierden amistades y la madre de este cuando le escribió que todo el que se mete a redentor muere crucificado, por ello han arreciado la persecución contra nosotros buscando eliminar la idea si desaparezco mañana mis pensamientos seguirán vivitos y coleando, en sus lenguas quedo.
Y si eso es la Estadidad, que Don Luis A. Ferré nos dejó, que Dios nos coja confesaos, la libertad de expresión es el más sagrado derecho de la Gran Nación Americana y por eso la consagraron en esa primera enmienda OK tengan moral primero y decencia después.