Edición del 6 de noviembre de 2004.

Diseño

LA AMISTAD

Nadie duda que la amistad es una de las expresiones más genuinas del amor. La amistad surge cuando nos entendemos con alguien hasta mejor que con nosotros mismos. Es el encanto de una persona que nos hace identificarnos con el pensamiento, convirtiéndose en confidente y participe de nuestras tristezas y alegrías, fracaso y triunfos, planes y proyectos, seguridades y miedos y haciéndonos también confidentes y participes de las de él, es paz, descanso, gozo y ánimo.
Aristóteles en su Ética Nicomiquea la define como comunidad, comunión y comunicación. Es evidente que la amistad puede y debe progresar, tendiendo a una unión cada vez más elevada y elevante y siempre más olvidado cada uno de sí mismo y más preocupado del otro.
Lo típico de la amistad es la limpidez, el buscar siempre por encima de todo el bien del amigo, Dijo Jesucristo: “ Como mi Padre me amo yo los he amado” .
“ Los muertos yacen, flotan, cuestan, Los vivos mienten, sangran, pasan (.....) La belleza es el río, más ¿  que sería del río sin el hombre. ( Lupo Hernández Rueda)
Los políticos Puertorriqueños son populistas y chachareros cuando están en la oposición y responsables y modernistas cuando están en el gobierno.
La política Públicas son hechas por hombres y mujeres de carne y hueso. Y la credibilidad de cualquier posición viene dada en gran medida por la coherencia de sus exponentes más reconocidos.
La primera, sencilla y a la vez exigente norma de conducta que le señala es que “hay que vivir para otra cosa que para sí mismo”.
El hombre que medita sobre sí mismo, encontrará siempre miles de razones para ser desdichado jamás hizo lo que hubiera querido y debido hacer, jamás obtuvo todo lo que, según pensaba, se merecía, muy rara vez ha sido amado como hubiera soñado serlo. Si rumia el pasado, experimentará penas y remordimientos, lo que es inútil y concluye que todo ser que vive para los demás (...) olvida maravillosamente sus angustias y sus pequeños intereses.
La norma segunda es “ que hay que actuar porque” en lugar de lamentarnos de lo absurdo del mundo”, se debe intentar transformar este pequeño recinto en el que fuimos arrojados , pero sin la vana aspiración de cambiar todo el universo. Cada uno insiste con inteligente realismo- en su esfera de acción : yo escribo libros, el carpintero arma los estantes de mi biblioteca, el agente de policía dirige el transito, el ingeniero construye, el intendente administra la comuna.

 

 

[Portada] [Editorial] [Elecciones 2004] [¿Qué pasa?] [Internacionales] [Mundillo] [Don Bartolo] [Opinión] [Espectáculos] [Otros temas] [Enlaces] [Contáctenos]