Posición de Los Gigantes de Carolina en el Béisbol doble A ante la Resolución conjunta Num. 179 y el P.C. 4 y el P.de la C.367 ante la Legislatura de Puerto Rico.
Honorables Legisladores de Puerto Rico, Agradecemos la oportunidad de dirigirnos ante ustedes, y esbozar nuestra posición ante los proyectos en discusión en el día de hoy, 12 de junio de 2005.
Hemos visto la percepción equivocada, divorciado totalmente de la realidad y necesidad de nuestras comunidades de que sea el gobierno de Puerto Rico la entidad primaria y responsable de brindar un ambiente de paz y sosiego para la familia Puertorriqueña, no creemos que por el hecho que una ínfima minoría de ciudadanos y de ustedes hayan hecho uso personal de fondos para bienestar social y los hayan desviado ha otras actividades, algunas de ellas hasta ilícitas, haya que eliminar los fondos sumamente necesarios para nuestras comunidades y muy especialmente para nuestros jóvenes y niños.
Esta acción nos obliga a levantar nuestra voz de alerta ante la afrenta de querer eliminar dichos fondos que tienen un fin ineludible del Estado hacia sus ciudadanos.
De persistir en eliminar dichos fondos y dicha actividad social, será muy difícil, para este país, enrumbarse por los caminos de la superación a través de una educación efectiva y basada en el respeto a la dignidad humana. Y esto es así, porque las señales que percibimos indican la vuelta a las prácticas totalitarias que, por años, han sumido la Isla en la más cruel y vergonzosa actuación.
Educar es un término demasiado amplio, que no abarca al docente en particular sino a todos los que cumplimos una función educadora: los padres, la familia, los maestros, intelectuales, periodistas, escritores y comunicadores, pero más que nada en sociedades como esta que por lo maleada demandan una recomposición urgente, por los políticos y los que ejercen el poder. Por eso los educandos, que no son solamente los que están en el aula, sino los ciudadanos todos, nos asignan dos cualidades importantes: saber y autoridad moral.
El saber se obtiene con devoto estudio, con tesón y con sacrificio las más de las veces. La autoridad moral es un concepto diferente, de valor universal, y solamente pueden ejercerla con éxito aquellos que, con su proceder, demuestran irrestricto respeto a la dignidad humana y al cumplimiento de las leyes.
¿Cómo hablar de educación en un país en el que se encubre la identidad de perversos en la propia Legislatura de Puerto Rico y se pretende que paguen justos por pecadores, los niños de las comunidades más necesitadas que no tienen los recursos y que muchos Municipios tampoco les han dado la importancia que requiere esa educación que auspiciamos a través del deporte y la recreación, el hacer eso sí que es un crimen de marca mayor que no podemos respaldar y sobre todo porque algunos de los propios Legisladores hayan hechos mal uso de los fondos, lo que demuestra es que ustedes no creen ni en ustedes mismo y no confían en sus acciones entre uno y otros de todos los Partidos.
¿Cómo educar a un pueblo acostumbrado a ver que el poder sólo se usa para avasallar y ofender? ¿Cómo educar en una nación donde la justicia, en la mayoría de los casos, se maneja con lenidad con jueces que responden a alguna ideología específica? ¿Cómo enderezar a tres generaciones que han crecido torcidas y con pocos modelos dignos de imitar?.
Educar no es convertir el aula en lugar interesante, sino hacer del aprendizaje una experiencia emocionante; no es tratar de crear una educación nueva a través de las tecnologías modernas sino lograr una educación día a día; no es teorizar, ni el simple esbozo de planes y proyectos, no es erigir instalaciones deportivas monstruosas.
Educar es enseñar con el ejemplo; es tener capacidad para arraigar en cada alma sentimientos de amor, respeto, sentido de la justicia, culto a la verdad y el valor de lo moral; es transmitir los conocimientos que se tienen sin minimizar a quien los ignora. Educar es formar ciudadanos auténticos para comprometerlos en la construcción de un mundo más justo, inclusivo, equitativo e intercultural.
Educar es flexibilizar posiciones y acceder a los reclamos justos sin pensar que, al hacerlo, se pierde autoridad o se claudica, hay que ser mas serio en esto y todos debemos exigir que se actúe con firmeza y devoción para obtener un mejor mañana y un mejor Puerto Rico para vivir.
Por ello creemos que se hace un muy flaco servicio a nuestra sociedad aprobando medidas que limitan las oportunidades de educación y desarrollo de los niños y de los jóvenes, creemos que hay que ponerle el cascabel al gato poniendo limitaciones para garantizar que los fondos del pueblo de Puerto Rico sean bien usados, pero no por ello debemos erradicar los servicios y la obligación de educar a nuestros ciudadanos de hoy y de mañana, el ayer ya pasó, el hoy es el importante el mañana no ha llegado todavía.
Este país ha perdido ya a una buena parte de su juventud, concretamente a aquellos adolescentes y jóvenes que, por múltiples causas, han quedado convertidos en puras escorias de la sociedad.
Y esto hay que admitirlo con dolor, aunque no debemos rendirnos frente a esa penosa realidad.
Los resultados de esa degradación los estamos presenciando en este día, reflejados en el alto número de jóvenes que se han perdido en la drogadicción, y la cultura de las drogas, en el pandillerismo, donde asesinar un ser humano es más fácil que comerse un dulce o matar un pajarito fugas, y la delincuencia en general es cada día más alta, en el atraso por la falta de educación o en el ocio y la vagancia, por la ausencia de oportunidades de trabajo.
Otra parte de nuestra juventud ha quedado seducida por el snobismo, procurando vivir bajo otros modelos morales y existenciales que aquí no han echado raíces ni forman parte de nuestra idiosincrasia.
Queda, por suerte, una parte significativa que ha elegido el camino del estudio, y el deporte, del comportamiento serio y respetuoso; que se forma en nuestras, comunidades, escuelas y universidades para servirle al país desde diversas profesiones que no podemos abandonar en el medio del mar y sin remo.
Y en ese segmento incontaminado, todavía promisorio, gravitan ya fuertes peligros. Muchos de los que salen de las academias, investidos como profesionales, no encuentran dónde trabajar o dónde poner en práctica sus conocimientos.
Las estadísticas asociadas a la criminalidad en el país nos dicen que los principales actores son jóvenes menores de 25 años. Por igual, los que componen la mayoría en el mercado de consumo de sustancias prohibidas. Son mayoría, también, las niñas y adolescentes embarazadas que recurren al aborto y que han abandonado sus hogares y escuelas para “buscársela” en las calles.
Con una porción tan grande dañada por tantos males, no se explica que el Gobierno, la legislatura y los Alcaldes hayan escamoteado recursos que deben destinarse a sofocar algunas de las causas que han provocado esta degradación y este descarrilamiento de quienes deberían ser porque hoy no lo son el futuro de la patria Puerto Rico.
Con una mezcla de pena y coraje, debemos decir que el gobierno no invierte presupuesto alguno en ayudar a nuestra juventud, que no sea participar de lo negativo para ganar adeptos momentáneos para satisfacer sus apetencias de poder. Antes al contrario lo que han hecho es recortar en una sustancial cantidad los recursos que eran utilizados para por ejemplo las organizaciones con base comunitarias para ayudar a nuestra Juventud, como es la eliminación del llamado Barril y Barrilito de tocino para los Deportes y Recreación, también a los Hogares CREA. Ahogándolos en necesidades, solo por politiquería.
Ya no se escuchan programas de Radio que estimulen o emulen al deporte sano y la recreación y el Estado los ha bloqueado, no ayuda ni fomenta los comentaristas Deportivos, en peligro de extinción hoy.
Existen organizaciones con base comunitaria que brindan sus servicios, voluntariamente, pero sin el respaldo del gobierno y tampoco se estimula la ayuda ciudadana, mientras los funcionarios de gobierno se aumentan exorbitantemente sus salarios, y abandonan a la deriva a nuestros jóvenes que se pudren y se mueren en nuestras comunidades y en las cárceles del país.
Esto es una verdadera desgracia.
¿Y es así como vamos a combatir la delincuencia y a mejorar las condiciones de vida en aquellos barrios y sectores en los que una juventud ociosa y viciosa, sin futuro, sin formación, necesita ser regenerada?.
!Andamos por muy mal camino y no podemos decir, ahora, que hay una luz al final del túnel.!!!
A juventud que hoy hemos perdido en Puerto Rico.
Con una gran porción de jóvenes dañados por tantos males, no se explica que el Gobierno las Legislaturas y los Municipios hayan escamoteado recursos que deben destinarse a sofocar algunas de las causas que han provocado esta degradación y este descarrilamiento de quienes deberían ser, porque hoy no lo son, el futuro de la patria.
Deseamos terminar evocando al poeta cuando dijo: Juventud divino tesoro ya te vas para no volver, cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer.....
Les exhortamos a votar por nuestra juventud, por nuestras comunidades pobres, por los desvalidos sin hipocresía y politiquería, marchemos juntos al rescate de la patria Puerto Rico, construyendo un futuro más promisorio y sin ponerles trabas en el camino y camisas de fuerzas que detenga su cabalgar hacia un mejor Puerto Rico, que así los ayude Dios.
Julio C. Torres Gutiérrez
Apoderado
José Cheo Cruz
Relaciones públicas y Mercadeo
Gigantes de Carolina Doble A
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