ANTE LA CRISIS PUERTORRIQUEÑA ¿QUE HACER?
Puertorriqueños está prohibido olvidar
Por José Cheo Cruz
La actitud provocada en la población Puertorriqueña por los dos partidos tradicionales que han gobernado la Isla con un lastre pesaroso no puede sorprender absolutamente a ningún observador del acontecer político, que estamos viviendo hoy día de incertidumbres y mas y mas impuestos y un gobierno cerrado.
Basta pasar revista a la kilométrica cola que lleva detrás el Partido Popular, en materia de intolerancia política y de manejos a diestra y siniestra de la Administración Pública.
El PNP ha gobernado cinco veces y en las ultimas dos no ha salido airoso. Por el contrario, la gente que lo conoce no lo quiere ver jamás en el poder, porque se olvidan de lo mas importante la gente, antes de llegar son primeros y después baina, ni te saludan ni te buscan, ¡claro que sí!.
Por su parte, el PPD, luego de venderse como la última gaseosa del desierto, ha resultado más de lo mismo. Exactamente, pin pun, una conducta que no tiene nada que envidiar el paso por la administración de los otros partidos.
La Gente al término de comesolos, al PNP, le agregan el mote de tragamonedas al PPD, que extiende su distanciamiento con la imagen que trataron de venderle desde su fundación, con el hombre del chaquetón verde desde Muñoz Marín a la cabeza, se llevaron los chavos de Hacienda, hoy se llevaron hasta el menudo que quedaba en caja gubernamental, por eso estamos quebrado y con un gobierno cerrado, encandado y dictatorial con Aníbal Acevedo Vilá a la cabeza.
Con ese breve y benévolo retrato de los partidos que se creen dueños del país, ¿que pueden esperar de una ciudadanía cansada de sufrir sus inconductas?
Ahora bien, ante las inminentes elecciones de Noviembre de 2008 para elegir entre estos camajanes comilones, ¿dónde está la sabia del mensaje que algunos envían a la población para que no castigue con su voto a los tres guaraguaos del mismo nidal?
La abstención nunca puede equipararse a un voto de castigo, aunque tenga que taparse la nariz, por lo hediéndoos que son estos señores, que sirva de escarnio para los que se han servido del país con la cuchara grande, vótele con el castigo y desaparézcalos del mapa insular Isleño.
Nunca sería igual en efectos el llamamiento hueco a la abstención huérfana de propuestas, que el voto de castigo a las tres organizaciones politiqueras que durante cuatro décadas han desgobernado a Puerto Rico privilegiando proyectos de fortunas al vapor, para muestra pídale a alcaldes y Legisladores de su área y busque sus finanzas que son secretos en las oficinas de Ética Gubernamental y por Ley, preparadas por ellos mismos para que usted ni yo podamos saber cuando han amasado en sus arcas y en bancos extranjeros como me dijo un alcalde del área este hace unos años, ya no vive con la mano adelante y la otra atrás ahora usa trajes gourmet y caros.
La certera decisión de concurrir a las urnas para castigar a las tres siglas emblemáticas de la partidocracia, dejará en el ciudadano la satisfacción de no ser irresponsable ni indiferente ante la corrupcracia y la impunicracia, vótale en contra a los corruptos come solos, y a los buscones intolerantes y dictadores también.
Pero no se olvide de que la pasión, como todas las realidades humanas tiene su parte positiva, los apasionados pueden llevar adelante grandes tareas, pero también, como las realidades humanas, tiene sus límites. Cuando la pasión ciega y se vuelve fanática, entonces la pasión es dañina; la pasión política se torna dañina cuando es capaz de olvidarse de los demás, cuando es capaz de matar, de querer arrebatar; la pasión política se torna mala cuando se vuelve ambición, se mata por la pasión sexual, el amor desordenado, más que amor, por la fuerza desordenada hacia el sexo, entonces esa pasión, que puede convertirse en algo positivo para el bien del otro, se torna destructiva.
La pasión política en tiempos de elecciones hace mucho daño cuando ciega, cuando te vuelve hacia el fanatismo, cuando es capaz de querer arrebatar y de matar para lograr los triunfos o aquello que se desea, con calma y paciencia saca a los que no sirven el 8 de noviembre de 2008, que no te anestesien, para que se te olvide, Puertorriqueños está prohibido olvidar.