PUERTO RICO UNA SOCIEDAD EN DESBANDADA Y LOS VALORES TRASTOCADOS. Por José Cheo Cruz

 

Si la cultura es la manifestación de los pueblos, entonces, los Puertorriqueños estamos falsificando nuestra nacionalidad y adulterando nuestra identidad.

 

La gente ya no quiere comer arroz, habichuelas, carne y ensalada, plato Puertorriqueño y caribeño conocido como "la bandera" en el sentido gastronómico.  Una población de los Puertorriqueños prefiere la comida "chatarra" como, Kentucky Fried Chicken, hot dogs, hamburgers, pizza, nachos, burros, hasta chimichurri o tripletas, sin embargo, otros, que dizquen prefieren comer saludable para alimentarse y no hartarse, escogen el menú "gourmet" y/o "light". 

 

Hay que salvar la salsa y nombrar embajadores y defensores de nuestros ritmos tipicos como "Las Madrinas y los padrinos  de la salsa y la musica jibara”, debemos embarcarnos en un proyecto denominado "Qué viva la salsa y el sei chorreao", porque, al parecer estan enfermo, a punto de morir. 

 

Entre los ritmos que lo han llevado al paredón figuran la bachata, el reggaeton y el golpe mortal, que solo nos permite dar tres pasitos de salsa, es "La música tecno". 

 

Lamentablemente, la verdadera salsa ha sido reciclada entre nuevos instrumentos y ritmos.

 

Lo peor es que todavía hay gente, nacida y criada en Puerto Rico, que si alguien le pregunta qué celebramos el 4 ó el 25 de Julio, responden rapidito: "!oh el carnaval!", pues se disfruta más la francachela, que la solemnidad de una efeméride patria, como es "El Día de la  Independencia de Los Estados Unidos o del Estado Libre Asociado". 

 

Sin embargo, al desfile de las comparsas, los Puertorriqueños acuden

voluntariamente, mientras que los actos patrióticos van, si acaso, por obligación.

 

En otras épocas,  los religiosos debatían entre sí por el cielo y el infierno, pero al transcurrir  el tiempo ya eso no es importante, tampoco la fe y las obras, ni el bautismo por aspersión e inmersión, ahora es una lucha entre líderes de diferentes denominaciones que pretenden alardear de la cantidad de feligreses,  de quién llena más los estadios, de quién sana más y quiénes tienen la autorización legal de realizar matrimonios, y quienes tienen mas influencias en el gobierno. 

 

La espiritualidad dejó de centrarse en el amor a Dios y la buena voluntad hacia el prójimo, que según dicen las Escrituras, este era el Gran Mandamiento.

 

De los partidos políticos, ni hablar, porque es evidente que todos están buscando un pedazo del pastel, muy ajenos a la ética y apegados totalmente a la prevaricación y la demagogia.

 

La esencia de la política ha sido tan desvirtuada, que debería la Real Academia de la Lengua de actualizar los conceptos de ese término, porque el disfraz de orden y de cortés le ha quedado grande a los gobiernos, y hacen burla de la gente necesitada con sus encuentros mano a mano, impartiendo por doquier el beso de Judas para luego hacernos vivir el Calvario.

 

En el plano personal y sexual, la sociedad ha coronado su adulterio, permitiendo un acto social en el que dos mujeres celebraran en el interior del país, su unión matrimonial, simbólica, pero real y sexualmente consumada y frente al Capitolio dos locos convertidos a loca se besan en publico y un periódico lo saca en primera plana que ¡barbaridad!.

 

Ya los matrimonios se rompen, no porque el hombre se ha enamorado de otra mujer, sino, porque ha descubierto su verdadera orientación sexual, ahora ama a un hombre como él y ni decir de las lesbianas, porque tenemos ejemplos frescos todavía del show que dieron dos chicas en la marcha gay y dos chicos frente al Capitolio en San Juan.

 

Y como todos saben, las Cervecerías  no ofrecerán su acostumbrados "Festivales de Música Latina", porque, según informaron sus ejecutivos, la situación impositiva ha generado baja en la venta de producto, sin embargo, la droga, de cualquier tipo está en cualquier esquina, así que hasta en los vicio hemos cambiado, ya no se pide una fría, sino una melma, que es aquella yerbita desgraciada que se fuman los jovenes.

 

Antes decir el pájaro malo, el diablo, era todo un acontecimiento y la gente se persignaba, pero ahora, hay sectas y grupos satánicos, que se inspiran, para cantar al mal, y la sangre propia y la ajena es el principal activo de sus integrantes y un grupo denominado calle 13 que llama al Diablo y lo alaba.

 

Y entonces, ¿está o no en adulterio la sociedad Puertorriqueña?  Y el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. 

 

Todavía hay tiempo de cliquear "atrás" y recuperar el archivo donde teníamos la información de nuestra cultura, restaurar nuestra Puertorriqueñidad, para dejarles un legado incorruptible a las futuras generaciones, la dignidad patriótica, la dignidad de ser Puertorriqueño de pura sepa, en vía de desarrollo, insertado al mundo globalizado pero sin levaduras, que adulteren ese proceso.