LAS FALSAS ENCUESTAS DE RADIO Y TELEVISIÓN EN PUERTO RICO.

 

Sin buscar asistencia profesional en el campo concernido, productores de programas televisivos y radiales (PTR) improvisan lo que denominan “encuestas”, que giran en torno a simpatías electorales y medidas gubernamentales. En ese tejemaneje, bañan de desinformación y confusión a la ciudadanía, y en temporales comiciales los pelos se doblan: son amañadas y relajadas. Este procedimiento veloz y empírico, que no parte de un marco teórico metodológico y conceptual, se soporta en proporciones determinìsticas, como cuotas, conveniencia o selectividad. Sólo la asignación probabilística sirve apropiadamente como instrumento de medición y evaluación de opiniones y actitudes.

 
El determinístico o no probabilística incumple con las reglas y principios de la investigación científica. Por tanto, los escudriñamientos sin planificación estratégica, mapas preceptuales ni empleo de técnicas analíticas multivariables se descalifican como encuestas, sondeos o estudios pilotos. Las “encuestas” radiales y televisivos que se efectúan actualmente en el país -cuyos resultados se lanzan sin analizarse en los sistemas computacionales Hardware y Software- no son tales, ni en el método ni en las técnicas. Verifiquemos apenas cinco apartados claves de esas indagaciones cuantitativas.


1) La pregunta: las de los PTR se desarrollan con una sola pregunta, que es armada apresuradamente, y se formula sin efectuar un pre-test o pruebas de ensayo, sin chequear los rechazos de respuestas, ni entrecruzar el diferencial semàntico. Muchas veces son mal formuladas y condicionadas.


2) El universo: la población objeto de estudio ha de ser establecida diàfanamente, para determinar el tamaño de la muestra, pero ocurre que ésta es desconocida por los PTR.


3) La muestra: es una porción de la población, que se obtiene a través de una fórmula estadística y un marco muestral. Debe ser representativa de la población indagada, para hacer inferencias de ella. También hay que calcular el grado de error y los intervalos de confianza. Los PTR no la toman en cuenta.


4) Estratificación: en una población numerosa, se impone el método del muestreo aleatorio estratificado, que significa segmentar proporcionalmente la población por sexo, edad, clase social, zona geográfica, etc. En las “encuestas” televisivas y radiales se aceptan llamadas de cualquier sector, y nunca participan los marginados y del campo.

5) Aleatoriedad: la escogencia al azar, sin que el seleccionado lo sepa previamente, evita sesgo, y que una misma persona opine repetidamente. Cinco o seis interactivos contratados anticipadamente determinan que un candidato gane en los “sondeos” radiales y televisivos.

Tan sólo cinco conceptos patentizar que estas pesquisas no son rigurosas y ni confiables, porque están llenas de inexactitudes y distorsiones. En consecuencia, carecen de validez y utilidad. Y no deben seguirse montando, para no engatusar a la ciudadanía, y tampoco que los propios realizadores sigan alucinándose.

 

Ciertamente que los medios de comunicación están compelidos, en la órbita de la competencia y las exigencias del público, a regalarle a éste novedades útiles, y las encuestas son una de ellas. Pero tienen que hacerlas con seriedad, y ajustadas a los métodos científicos. Canales de TV y emisoras radiales de Estados Unidos y Europa, los periódicos Ferré Rangel de Puerto Rico hacen encuestas de encargo a sus intereses económicos y su trajinar de querer dirigir el país, Puerto Rico, no le hagan caso tampoco, exijamos que sean mas serios y responsables para que no sean encuestas  de  encargo a firmas especializadas para cobrar mucho dinero y engatuzar al pueblo. Conviene hacer la inversión… pero en cosas de veras y no sanchopanzadas como las de El Nuevo DIA o el Negro DIA, como diría Luís Dávila Colon en la mirilla de Noti UNO que tambien hace esto y muy mal por cierto.