TODAVIA LUCHAMOS POR NUESTRA LIBERTAD
Por José Cheo Cruz
“Nadie es libre, hasta los pájaros están encadenados al cielo”
(Bob Dylan)
Mucho se ha teorizado sobre el concepto de la libertad, creo firmemente que la libertad no es como casi nada en la vida absoluto, para mi solo las cosas de Dios son absolutas, todo lo demás es relativo, porque tenemos que tener un norte un sol que nos de el sentido de la vida, por ello aunque he pertenecido a Partidos, solo a uno por cierto, dentro de ese partido he diferido con grandes y pequeños, solo por que soy fiel creyente de José Martí, el apóstol de la independencia Cubana, y quien estableció unos conceptos de la época donde las libertades eran la hora del día, en esa época Puerto Rico fue el único país latinoamericano que no obtuvo su independencia, solo una nati muerta en el grito de Lares.
De manera que el concepto de la libertad ha sido usado de manera maniquea en sentido colectivo e individual, para justificar acciones o determinar escogencias, que en modo alguno garantizan la independencia de sus propulsores. Como idea la libertad es el bien supremo de la dignidad, el espacio propio donde se cristaliza la búsqueda del destino.
Para muchos somos unos controversiales y no nos pasan ni de embuste en su entorno, eso les pasa a los corruptos que criticamos dentro de la política y el deporte especialmente que hasta mafiosos nos llaman sin tener la mas mínima pizca de prueba para ello, nunca he traficado con Drogas, la detesto, nunca he hecho trata de humano, nunca he hecho aberraciones ilegales, solo defender nuestras ideas con firmeza de espíritu indomable e indoblable, sin adular ni debernos a nada ni a nadie, por ello en el béisbol nos atacan y tratan de tumbarnos el cuello, puede que lo logren, pero les recuerdo que el ser humano, el hombre el objeto puede ser destruido, pero el sujeto nunca, en otras palabras las ideas nunca podrán ser destruidas.
Pero la confusión es enorme cuando reclamamos la libertad solamente para intercambiarla por otra forma de opresión. En términos políticos Puerto Rico nunca ha obtenido la libertad del yugo dominante , solo de España fuimos vendidos como botín de guerra en 1898, casi cuarenta años que la Republica Dominicana se liberó de Haití, pero buscamos o nos buscaron mejor dicho, casi de inmediato el protectorado y la anexión, la venta al mejor postor de la Patria naciente a los Estados Unidos. Fuimos libres frente a España pero no tan libres frente a las grandes potencias colonialistas de la época. Esto explica el infortunio de Ramón Emeterio Betances, Hostos y sus compañeros, quienes defendieron con intransigencia la libertad y la independencia de la nación Puertorriqueña, aunque luzca esto una mala palabra en los sectores Estadistas esa es la realidad, y por eso mismo creo en la Estadidad, porque si ya somos parte de la Gran Nación Americana, pues denme todos los derechos de ser parte de ustedes, esa es la dignidad que muchos niegan a Puerto Rico hoy, y eso solo les conviene a los portentosos colonialistas Americanos, es triste escuchar a Rubén Berríos Martínez, y muchos Populares, decir que los Americanos nunca nos darán la Estadidad, ¡claro que no!, si eso, representa mas dinero, soltar libertades a los Puertorriqueños, porque económicamente al colonizante no les conviene y nunca soltará lo que tienen hoy fácilmente, esas libertades hay que conquistarlas.
Hay que arrebatárselas con la lucha de todos y masiva, protestas constantes, pero para lograr eso hay que educar, educar y educar sobre ello, por eso el PNP como movimiento Estadista es un fracaso y un gran fiasco, desde hace mucho tiempo, porque lo que importa en la cúpula de sus miembros es, cuanto tengo o puedo obtener del pastel publico y vivir bien individualmente y los demás que nos lleve el diablo.
En función individual los adolescentes pueden liberarse de la dependencia sicológica y material de su familia, pero adquieren de inmediato otro tipo de dependencia, en este caso de la nueva relación social que asumen, porque es imposible mantenerse al margen de la influencia y sentido del vínculo del entorno. Reaccionan contra los controles familiares, contra las ideas tradicionales, contra la obsolescencia de los moldes hogareños, pero al liberarse, al decidirse por su libertad, se subordinan a otras referencias, a otro marco grupal o individual, a un conjunto de ideas predominantes, las que asumen en desmedro de la libertad proclamada.
La rebelión sólo puede ser auténtica si se produjera contra toda nominación social establecida, incluso contra la contestataria, la marginal. Si se produjera como negación de la cultura conocida en procura de un cuestionamiento absoluto y reclamara ideas realmente nuevas, modos de vivir distintos, no repeticiones de dramas existenciales, no deudas y heridas sicológicas como fístula de la personalidad, sino hallazgos vitales, sólo así la libertad tendría objetivo, pero los seres humanos no tenemos muchas opciones, estamos signados por la demencia como liberación vergonzante, por estimulantes tóxicos, por retornos abiertos a las funciones primarias instintivas y a la pérdida de toda noción moral, en el sentido no religioso, que siempre puede estar contaminado por las esferas del poder y los egoísmos autoritarios, sino como la elaboró Enmanuel Kant, como imperativo moral categórico, la idea de que si no podemos tener la certidumbre de una misión trascendente de la raza humana, entonces vivamos y actuemos como si esa misión existiera y organicemos un modelo de justicia y amor, por eso los llamados Estadistas de hoy no lo son, son buscones y confundidores, como de nuevo repito un señor aparecido ahora llamado Luís Fortuño, que en el pasado han sido con otros nombres pero los hechos son los mismos, buscan obtener y levantar su orgullo no la patria, que se hace trabajando no hablando y hablando incongruencias como Fortuño que sigue tan mamao como el que más.
Los hippie de los años 60, por ejemplo, que demandaron un mundo de paz y amor y condenaron la guerra, se tomaron las mayores libertades de consumo de drogas alucinógenas, pretendiendo vivir su propia vida libre, allí donde la libertad corre desbocada sustentada por reacciones químicas y letales, pero en su promiscuidad circundante no lograron plasmar nada nuevo, convivieron en lugares liberados de su propia miseria, que era miseria del mundo que rechazaban, su libertad fue dependencia de niveles insuficientes de convivencia como propósito, hubo en ellos cierta reconciliación con los estadios animales como refugios, como aniquilamiento de la voluntad.
De lo que se trata es de reflexionar el sentido de la palabra libertad, Puerto Rico logra su libertad convirtiéndose en Estado de la Unión Americana, porque tendremos todos los derechos y libertades de la Nación mas poderosa del mundo moderno, con la Estadidad somos libres, porque con ella se deciden vidas sumidas en la más crasa ignorancia, se reivindica la libertad, como si se pudiera alcanzar su cima desde grados evolutivos inferiores. José Martí, el apóstol de la independencia de Cuba decía que ser cultos era la única forma de ser libres. Martí comprendió que la libertad no puede ser una decisión de ruptura, sino de conciencia superior basada en la dimensión humana de una escala de evolución. Cuando Martí llamó a que fuésemos cultos si queríamos ser libres, nos advirtió que sin la evolución de las ideas, sin propuestas, sin conocimiento, sin diferenciación humana, esa gradación que establece el objetivo social y el alma de un pueblo, no es posible vivir la libertad, por esto soy controversial para algunos, solo que digo mis ideas sin ambages ni miedo.
Al escuchar las proclamas de la libertad e independencia, observo, cómo nadie fue libre, ni independiente jamás en cuanto autonomía del ser y supresión de la dependencia, cómo ser libre supone un reordenamiento de las ideas, una visión de la cultura no como información (esto es adquirible en cualquier enciclopedia cibernética), sino comprensión de la evolución humana, que no vale la pena abrir senderos nuevos si marchamos con las viejas ideas, si somos como diría el cantor, “servidores del pasado en copas nuevas”, si todo es retorno, volver a empezar, como en el mito griego de Sísifo. Cuando alguien nos dice que quiere ser libre, podríamos responderle como Martí, pero no debemos convertirnos en pretexto para justificar una rebelión, sino dejar que todo fluya, que todo el libertinaje corra, para que todo vuelva, vencido y amainado, en la fatal ruleta rusa de la vida que vivimos.
Hoy exijo libertad de pensamiento en el deporte, que eliminen las cláusulas inconstitucionales que mantienen en sus reglamentos, que reconozcamos las ideas nuevas y las permitamos para poder reinventar en mundo libre, en paz, con la Estadidad para Puerto Rico, ¡Que viva Puerto Rico libre…. Estado 51, he dicho.