VENEZUELA Y COLOMBIA AL BORDE DE LA GUERRA
Las relaciones entre Venezuela y Colombia se han deteriorado precipitadamente luego del secuestro del colombiano Rodrigo Granda en plena calle de Caracas, al mediodía, quien asistía a dos eventos internacionales.
A Granda lo han bautizado como el canciller de las FARC colombianas, por su condición de representante de esa fuerza en foros y debates que traten la problemática internacional.
El presidente Hugo Chávez ha denunciado el secuestro como una violación de la soberanía venezolana, por lo que ha solicitado a su homólogo Álvaro Uribe una excusa pública. Uribe quiere justificar el secuestro bajo el alegato de que es un derecho del gobierno colombiano en su lucha contra el terrorismo.
Al hablar así, Uribe soslaya que alberga en Bogotá a Enrique Carmona, protagonista del golpe de Estado contra el presidente Chávez hace poco más de dos años.
Está en el aire la pregunta cómo Uribe enarbola un derecho a secuestrar alegados terroristas colombianos en otros países, mientras protege en Colombia a confesos golpistas como Carmona.
Además del respaldo público de Estados Unidos a Uribe en esta acción, contra el presidente Hugo Chávez, sería una ingenuidad creer que Uribe actúa por cuenta propia.
Igualmente ingenuo sería suponer que surge de Uribe y no de Washington, la iniciativa de tratar el problema en un encuentro multinacional de gobernantes, como si no fuera un problema bilateral entre los dos países suramericanos.
Desde lejos, desde aquí en Puerto Rico, se ve clarito que tras el fracaso sucesivo de derrocar a Chávez mediante una oposición democrática y esquizofrénica a veces, al poder de los Estados Unidos y las alianzas y maridaje de Hugo Chávez con Fidel Castro es importante detener estas acciones delincuencial de la Guerrilla Colombiana contra sus ciudadanos, donde han creado un poder incalculable y abusivo contra ciudadanos indefensos y trabajadores de parte de estos forajidos guerrilleros, que lo que son es Gavilleros y Chávez insiste en su proceso por la transformación de Venezuela y de su estrategia de ampliar sus vínculos internacionales uniéndose a Fidel Castro y a estos Gabilleros Colombianos.
Por ahí pude venir la excusa perfecta y provocar una invasión a Venezuela para detener por un lado a Chávez y detener la guerrilla Colombiana, eso esta en el tablero del ajedrez Sur Americano junto a la lucha internacional contra el Narco-terrorismo.
Mientras tanto, la acción de Uribe con Rodrigo Granda se le ha vuelto un problema grande en la propia Colombia, donde no puede meter gato por liebre toda vez que este aspira a una reelección Presidencial y sus adversarios utilizan estos argumentos patrioteros para oponerse a la reelección del presidente Uribe.
Lo cierto es que los guerrilleros Colombianos hacen los que le viene en gana en Colombia, vienen hace rato asesinando a todo el que les de la gana, secuestrando, violando mujeres, e incluso son narco-terroristas que mantienen un terror colectivo y si como se cree La Gran Nación Norteamericana está detrás de este arresto, creemos que estos Guerrilleros Colombianos se están comportando peor que Bil Laden y hay que detener sus acciones por ser inverosímiles.
Se dice que hasta en el Wall Street de New York están extorsionando a sus victimas a través de la Internet, esto pica y se extiende, veremos que pasa lo cierto es que se puede ir enredando, más que el espagueti Mr. Hugo Chávez en este rollo, por ahí viene quien no come cuentos de hadas, Mr. George Busch, y su segundo termino, quien lo hereda no lo hurta cuidado Hugo Chávez que se te pueden ablandar las habichuelas antes de tiempo.